Link al video al que se responde: http://www.youtube.com/watch?v=xWa17LTsoJ0
Autor: @iMiamca (Twitter)
Supongo que todos hemos tenido que hacer esta reflexión muchas veces en nuestra vida, sobre todo después de conocer a una (o varias, pues suelen ir en manada) personas de las cuales podríamos decir que "no tienen personalidad propia".
Mi opinión, así a grandes rasgos, es que podría decirse que en cierto modo todos tenemos, y también carecemos, según en qué aspectos, de personalidad propia. Cada persona es única, un mundo en sí misma, pero de la misma forma todos vivimos rodeados de nuestro entorno, entorno en el que vemos y nos fijamos en cosas, unas que no nos gustan, otras que sí, y otras que ignoramos, así como otras que quizá, asimilamos progresivamente sin darnos cuenta (es decir, pasan a formar parte de nuestra personalidad).
El problema que es, que hay gente que, en su afán de ser distinta de "lo normal", acaba por ser "subnormal", es decir, lo que vendría a ser seguir una moda minoritaria con la que cumplen a rajatabla un sector de gente que podría denominarse "antisocial" (como en general cualquiera de las llamadas "tribus urbanas"). Decir esto es lo mismo que decir:
"Ser diferente para acabar siendo igual".
¿Por qué diferente? Por llamar la atención de una u otra manera (sea vestimenta, peinado, costumbres, ideología política, etc.). ¿Por qué igual? Porque con esto te separas de la gente "normal" para ir a parar a un grupo de gente "rara" en el que, por supuesto, son todos iguales, y tu no vas a ser una excepción.
Y es que, en esta sociedad, llamar la atención, la popularidad, es algo que realmente mueve a las masas. Sobre todo refiríendome a la juventud, algunos matarían a su madre por siquiera un poco de popularidad, y sobre todo, ACEPTACIÓN social. Pero si la gente busca que le acepten, ¿por qué se empeña en querer ser diferente?
Yo creo que es por MIEDO. Por miedo a no sentirse aceptados por la mayoría, buscan la aceptación de una minoría que les acoja y les haga sentirse un@ más, aún cuando con eso llegas al punto de formar parte de una "tribu urbana" en la que eres distinto a la gente normal pero a la vez eres igual que todo tu entorno. Y llegados a este punto surge otra pregunta, a la que sinceramente no le encuentro respuesta: si te molesta ser igual que los demás en una parte, ¿por qué no te molesta en la otra?
De esta manera, a mí me parece que una persona realmente DIFERENTE, a día de hoy, es la que no se preocupa de todas estas cosas.
Una persona diferente es, a día de hoy, una persona que en cualquier momento que se cruce es ELLA MISMA. Y todos somos diferentes, así que si somos nosotros mismos, nunca podremos acusarnos de ser iguales. Todos tenemos nuestras rarezas particulares, que hemos adquirido a lo largo de la vida en nuestra casa, en la calle, con los amigos...
Nuestro entorno siempre presionará para intentarnos vender qué es lo bueno y qué es lo malo, con la publicidad, con el engaño, con los medios de comunicación, etc. Bien es cierto que el mundo hoy lo mueve "engañar a los tontos", por eso creo que se debe desconfiar de todo.
Por ejemplo, puedes oir mil comentarios sobre un producto en particular. Unos dirán que es maravilloso, otros que serviría como mucho para tirarlo al río, otros hablarán de mediocridad y otros, simplemente, dirán que "no les ha quedado más remedio" que comprarlo, porque es "lo que se lleva". Pero al fina, lo único que importa, la única opinión que nos debe importar, "la buena", el comentario acertado, es la nuestra.
El entorno presionará para convertirnos en parte del "rebaño" de la sociedad. En que consumamos los mismos productos, pensemos de la misma manera, frecuentemos los mismos locales, tengamos una ideología política concreta, etc., e incluso llegarán a hacerlo llamándonos "tontos", "idiotas" o una gran variedad de cosas si no aceptamos aquello que todo el mundo vende como "lo bueno".
Porque sí, a la gente le gusta fastidiar a los que no son como ellos. Porque la gente, la sociedad, "el rebaño", está completamente convencida de que sus ideales son "los buenos", los ciertos, la única verdad, lo que tiene que ser aceptado por todo el mundo porque es "lo normal", y no hay más que hablar. Y precisamente, aquellos que somos diferentes, ajenos a ese tipo de pensamiento, normalmente somos los que estamos en desacuerdo con la mayoría de todo eso que ellos te venden (muy convencidos ellos) que es "lo bueno".
De alguna manera, parecen pensar que, por el simple hecho de pensar diferente a ellos, les estás insultando, les estás despreciando, les estás faltando al respeto y te estás "creyendo" superior. ¡Por encima de su cadáver! Nada más lejos de la realidad. La persona realmente DIFERENTE es la que no se cree superior a nadie (puede serlo, pero nunca presumirá de ello), cuando es precisamente la persona "normal" la que si que se cree superior por el simple hecho de ser "normal", es decir, por saber que tiene la aceptación de la mayoría.
Una persona diferente es libre, pero emplea su libertad con inteligencia. Tan malo es ceñirte rigurosamente al sistema como saltarte absolutamente todos los estereotipos, pues de ambas formas, tanto querrás "llamar la atención" como querrás "ser diferente", pero no lo conseguirás.
Las personas diferentes observan, escuchan, aprenden de lo que ocurre a su alrededor. Las personas diferentes son amigas de sus amigos e ignoran a los que le caen mal, no por sentirte superior (probablemente al contrario), sino porque una pelea evitada es una pelea ganada. Las personas diferentes actúan siempre bajo su propia jurisdicción, bajo sus sentimientos en cada momento determinado, siendo ellas mismas siempre y no dejándose llevar por lo que digan o dejen de decir grupos determinados de gente. Que tus ideas sean unas u otras no quiere decir que tengas que ser como la parte de la sociedad que piensa como tú, pues puedes estar de acuerdo con todas esas personas solo en esa cosa en particular.
La persona diferente es, en general, la persona que no ansía "ser diferente". La persona diferente es diferente por ser ella misma. Porque todos somos diferentes, aunque tengamos cosas iguales. Y eso, es la personalidad.
03/10/11
11/08/11
Pensamientos...
No auguran buenos tiempos en el seno familiar en los últimos días. Mis directos progenitores andan peleados por diversas cuestiones y, mientras que dichas cuestiones (la mayoría giliflauteces considerables y predecibles) no acaban de resolverse tan pronto como ha ocurrido hasta ahora, además llegan amenazas exteriores a estos problemas que nos atañen a todos.
Y es que, llegado este punto y habiéndolo vivido muchas veces anteriormente, uno piensa si puede hacer algo para hacer ver a sus padres que los problemas entre ellos también afectan a sus hijos, directa o indirectamente. Pensarán que nosotros vivimos al margen de sus rencillas, pero ciertamente sus peleas las percibimos y no son precisamente agradables. Influyen en su estado anímico y en su comportamiento, el cuál muchas veces tenemos que pagar los hijos.
Mis padres superan ambos los 50 años y han pasado por situaciones de este calibre, por lo menos, un millón de veces. Pero parece que los problemas en este punto comienzan a alargarse y me niego a pensar que yo, su hijo, pueda hacer algo para resolver esos problemas. No puedo limitarme a ver como mis padres están reñidos por cosas en las que siempre han estado (y estarán) en desacuerdo.
Siempre he pensado que he tenido una familia que, gracias a Dios, está totalmente cuerda. Y sigo pensándolo. Confío en que esto pasará pronto. Pero, con los problemas provenientes de otros miembros de la familia que mil veces han generado "peleas" entre mis padres, solapados con el problema actual, puede llevar a un problema que sea difícil, o por lo menos, largo de solucionar. Y no estoy dispuesto a algo así.
Por eso doy gracias a los amigos, que muchas veces me ayudan a apartar a un segundo plano mis pensamientos (quizá incorrectos) sobre lo que está ocurriendo. Ellos son lo que hace que muchos días valgan la pena, y los días peores suelen coincidir con su ausencia. Quería acordarme de ellos y hacer mención especial porque sin ellos yo no sería, literalmente, ni una puta mierda.
Confío en mis padres. Ahora, seguid ganandoos mi confianza. Igual que vosotros la depositáis en mí cuando lo necesito.
Y es que, llegado este punto y habiéndolo vivido muchas veces anteriormente, uno piensa si puede hacer algo para hacer ver a sus padres que los problemas entre ellos también afectan a sus hijos, directa o indirectamente. Pensarán que nosotros vivimos al margen de sus rencillas, pero ciertamente sus peleas las percibimos y no son precisamente agradables. Influyen en su estado anímico y en su comportamiento, el cuál muchas veces tenemos que pagar los hijos.
Mis padres superan ambos los 50 años y han pasado por situaciones de este calibre, por lo menos, un millón de veces. Pero parece que los problemas en este punto comienzan a alargarse y me niego a pensar que yo, su hijo, pueda hacer algo para resolver esos problemas. No puedo limitarme a ver como mis padres están reñidos por cosas en las que siempre han estado (y estarán) en desacuerdo.
Siempre he pensado que he tenido una familia que, gracias a Dios, está totalmente cuerda. Y sigo pensándolo. Confío en que esto pasará pronto. Pero, con los problemas provenientes de otros miembros de la familia que mil veces han generado "peleas" entre mis padres, solapados con el problema actual, puede llevar a un problema que sea difícil, o por lo menos, largo de solucionar. Y no estoy dispuesto a algo así.
Por eso doy gracias a los amigos, que muchas veces me ayudan a apartar a un segundo plano mis pensamientos (quizá incorrectos) sobre lo que está ocurriendo. Ellos son lo que hace que muchos días valgan la pena, y los días peores suelen coincidir con su ausencia. Quería acordarme de ellos y hacer mención especial porque sin ellos yo no sería, literalmente, ni una puta mierda.
Confío en mis padres. Ahora, seguid ganandoos mi confianza. Igual que vosotros la depositáis en mí cuando lo necesito.
29/06/11
Desvirtualización
En realidad esto no es sino una reflexión sobre la relación que existe entre Internet y el mundo real en materia de redes sociales y cómo pueden afectar a nuestra comunicación física. Este post se me ha ocurrido gracias a una conversación a través de Twitter con @Gastamsito, así que vamos a ello.
Al igual que en el mundo real, en Internet la gente suele ser también chichinabesca. ¿Por qué? Si en la sociedad real el más apreciado (en general, ojo) es el más popular, en Internet también es así (en particular, en Twitter). Tu número de followers en Twitter, para bastante gente, marcará lo guay (o no guay) que seas.
Pero no voy a ir a ello, si no más bien al momento de "desvirtualizar" a cualquier Twittero. Y en esta situación pueden darse varios casos. Si bien son parecidos unos a otros, hay cosas que siempre hay que tener en cuenta.
Siempre debemos considerar una premisa muy clara: conocer a una persona físicamente te va a dar mucha más información sobre ella, aunque sea en una primera impresión, que varios años leyéndola escribir en Twitter. Una persona puede ser Twitteramente genial, pero es posible conocerla en persona y comprobar que en realidad es chichinabesca perdida. Y viceversa.
La desvirtualización a veces es complicada. Tantas veces has hablado en Internet con esa persona, de tantas cosas, sobre música, sobre gustos comunes, lo que sea. Pero lo cierto es que llega el momento de mirarse a los ojos y no sabes qué decir, se crean silencios incómodos, y en resumen, no sabes qué demonios estás haciendo ahí y por qué te has metido en un fregado de tal magnitud.
Por mis recientes experiencias con la desvirtualización, puedo decir que me he llevado una grata sorpresa al comprobar que había Twitteros que no sólo son gente guay en el Twitter, si no también en persona.
Pero para que una desvirtualización sea exitosa hace falta lo mismo que hace falta para que una conversación cualquiera sea satisfactoria: los temas de conversación. Y desde luego, no para todas las desvirtualizaciones puedes utilizar los mismos temas de conversación, pues cada persona es un mundo y la conversación tirará por un lado o por otro según como se congenie en persona, los intereses individuales, y otros factores.
Por ello creo que ayuda el modelo de desvirtualización "mi grupo con su grupo". Es más fácil conocer a una persona si tu estás con sus amigos y esa persona está con sus amigos. Es una forma perfecta de que ninguno de los dos elementos clave (es decir, tu y la persona que quieres conocer) no se sientan intimidados en exceso por la presencia del otro. Además ayuda a que los temas de conversación sean una constante, tanto por un lado como por otro. Esto ayudará a participar en un tema de conversación que haya "propuesto" el otro grupo, o viceversa. La comunicación es mucho más sencilla, y puedes aprender, a través de las palabras y de la observación, cómo es la otra persona en cuestión y, en cierta manera, ir "aceptándole".
Pero, como más o menos he dicho antes, Internet sólo te da la "habilidad" de hablar con una persona "sin presión", pudiendo pensar cada una de las cosas que dices. El mundo real no te deja un margen de maniobra tan grande, así que debes ser rápido, efectivo y elocuente, y aprender a evitar silencios incómodos.
¿Cómo se consigue esto? Con la práctica. Conociendo gente en el mundo real, o desvirtualizando gente. La elocuencia es algo que sólo puedes conseguir hablando, superando la presión que supone conocer a gente que no sabes qué te va a decir, o qué va a pensar de tí.
Yo os animo a conocer a la gente en persona, a creer en vuestras posibilidades de caer bien a esas personas y a no preocuparos en exceso, al menos en un primer término, de lo que NADIE pueda pensar de vosotros, pues la primera impresión no es siempre la que más cuenta. No modificar vuestro comportamiento y, sobre todo, ser vosotros mismos en cada una de las palabras que salgan por vuestra boca y en cada puto movimiento involuntario de vuestro cuerpo.
Sólo hay que superar una excesiva timidez, y eso sólo se consigue de una forma: dialogando con las personas en el mundo real, y no en un mundo de fantasía y gustos comunes.
Por supuesto, yo soy el primero al que siempre le ha costado conocer a gente nueva y no encontrarse con silencios incómodos o con la situación de no saber de qué hablar. Poco a poco aprendes a evitar esto y aunque he de reconocer que todavía me cuesta, es algo en lo que voy mejorando gracias al esfuerzo realizado en el mundo real.
Y es que en muchas ocasiones la distancia nos impide desvirtualizar a las personas, y desvirtualizar a veces conlleva a destruir lo que tenías como imagen de una persona, pero merece la pena conocer a la verdadera persona, y no a su copia barata, o bien aquello que esa persona quiera aparentar. Al igual que el algodón no engaña, el contacto físico, mirar a los ojos, tampoco.
Lo que no me gusta es que hay gente que se refugia en Internet porque piensa que no tiene ninguna posibilidad de entablar una conversación en el mundo real, y realmente tiene un potencial como persona sociable mucho mayor de lo que cree, sólo necesita "convertir la potencia en acto", como diría Aristóteles. Salir a la calle, vamos.
Internet es un mundo bonito, lleno de imágenes maravillosas a ritmo de Rock'N'Roll, un sitio en el que puedes ver todo lo que quieras ver. Pero ver no es lo mismo que tocar, sentir. Y eso no está al alcance del mundo virtual. Por ello todas las personas de la tierra (aunque algunas lo nieguen) necesitamos sentir en el mundo real, pues al final es la experiencia que más nos llena de todas. Mucha gente tiene miedo de desvirtualizar a una persona y perder una parte de sí, a alguien que hasta ahora había sido un grande de Internet en su consideración. Pero esto sería negar la realidad.
Twitter está muy bien, pasas muy buenos ratos hablando con las personas, pero siempre piensa que en Twitter, ni te puedes tomar una cerveza con una persona, ni puedes contarle o que ella te cuente tu vida si no es a trozos de 140 caracteres.
Y es que ser algo sólamente en Internet te hace sentir muy vacío. Y lo digo, porque lo he vivido, y no es una experiencia nada agradable.
Al igual que en el mundo real, en Internet la gente suele ser también chichinabesca. ¿Por qué? Si en la sociedad real el más apreciado (en general, ojo) es el más popular, en Internet también es así (en particular, en Twitter). Tu número de followers en Twitter, para bastante gente, marcará lo guay (o no guay) que seas.
Pero no voy a ir a ello, si no más bien al momento de "desvirtualizar" a cualquier Twittero. Y en esta situación pueden darse varios casos. Si bien son parecidos unos a otros, hay cosas que siempre hay que tener en cuenta.
Siempre debemos considerar una premisa muy clara: conocer a una persona físicamente te va a dar mucha más información sobre ella, aunque sea en una primera impresión, que varios años leyéndola escribir en Twitter. Una persona puede ser Twitteramente genial, pero es posible conocerla en persona y comprobar que en realidad es chichinabesca perdida. Y viceversa.
La desvirtualización a veces es complicada. Tantas veces has hablado en Internet con esa persona, de tantas cosas, sobre música, sobre gustos comunes, lo que sea. Pero lo cierto es que llega el momento de mirarse a los ojos y no sabes qué decir, se crean silencios incómodos, y en resumen, no sabes qué demonios estás haciendo ahí y por qué te has metido en un fregado de tal magnitud.
Por mis recientes experiencias con la desvirtualización, puedo decir que me he llevado una grata sorpresa al comprobar que había Twitteros que no sólo son gente guay en el Twitter, si no también en persona.
Pero para que una desvirtualización sea exitosa hace falta lo mismo que hace falta para que una conversación cualquiera sea satisfactoria: los temas de conversación. Y desde luego, no para todas las desvirtualizaciones puedes utilizar los mismos temas de conversación, pues cada persona es un mundo y la conversación tirará por un lado o por otro según como se congenie en persona, los intereses individuales, y otros factores.
Por ello creo que ayuda el modelo de desvirtualización "mi grupo con su grupo". Es más fácil conocer a una persona si tu estás con sus amigos y esa persona está con sus amigos. Es una forma perfecta de que ninguno de los dos elementos clave (es decir, tu y la persona que quieres conocer) no se sientan intimidados en exceso por la presencia del otro. Además ayuda a que los temas de conversación sean una constante, tanto por un lado como por otro. Esto ayudará a participar en un tema de conversación que haya "propuesto" el otro grupo, o viceversa. La comunicación es mucho más sencilla, y puedes aprender, a través de las palabras y de la observación, cómo es la otra persona en cuestión y, en cierta manera, ir "aceptándole".
Pero, como más o menos he dicho antes, Internet sólo te da la "habilidad" de hablar con una persona "sin presión", pudiendo pensar cada una de las cosas que dices. El mundo real no te deja un margen de maniobra tan grande, así que debes ser rápido, efectivo y elocuente, y aprender a evitar silencios incómodos.
¿Cómo se consigue esto? Con la práctica. Conociendo gente en el mundo real, o desvirtualizando gente. La elocuencia es algo que sólo puedes conseguir hablando, superando la presión que supone conocer a gente que no sabes qué te va a decir, o qué va a pensar de tí.
Yo os animo a conocer a la gente en persona, a creer en vuestras posibilidades de caer bien a esas personas y a no preocuparos en exceso, al menos en un primer término, de lo que NADIE pueda pensar de vosotros, pues la primera impresión no es siempre la que más cuenta. No modificar vuestro comportamiento y, sobre todo, ser vosotros mismos en cada una de las palabras que salgan por vuestra boca y en cada puto movimiento involuntario de vuestro cuerpo.
Sólo hay que superar una excesiva timidez, y eso sólo se consigue de una forma: dialogando con las personas en el mundo real, y no en un mundo de fantasía y gustos comunes.
Por supuesto, yo soy el primero al que siempre le ha costado conocer a gente nueva y no encontrarse con silencios incómodos o con la situación de no saber de qué hablar. Poco a poco aprendes a evitar esto y aunque he de reconocer que todavía me cuesta, es algo en lo que voy mejorando gracias al esfuerzo realizado en el mundo real.
Y es que en muchas ocasiones la distancia nos impide desvirtualizar a las personas, y desvirtualizar a veces conlleva a destruir lo que tenías como imagen de una persona, pero merece la pena conocer a la verdadera persona, y no a su copia barata, o bien aquello que esa persona quiera aparentar. Al igual que el algodón no engaña, el contacto físico, mirar a los ojos, tampoco.
Lo que no me gusta es que hay gente que se refugia en Internet porque piensa que no tiene ninguna posibilidad de entablar una conversación en el mundo real, y realmente tiene un potencial como persona sociable mucho mayor de lo que cree, sólo necesita "convertir la potencia en acto", como diría Aristóteles. Salir a la calle, vamos.
Internet es un mundo bonito, lleno de imágenes maravillosas a ritmo de Rock'N'Roll, un sitio en el que puedes ver todo lo que quieras ver. Pero ver no es lo mismo que tocar, sentir. Y eso no está al alcance del mundo virtual. Por ello todas las personas de la tierra (aunque algunas lo nieguen) necesitamos sentir en el mundo real, pues al final es la experiencia que más nos llena de todas. Mucha gente tiene miedo de desvirtualizar a una persona y perder una parte de sí, a alguien que hasta ahora había sido un grande de Internet en su consideración. Pero esto sería negar la realidad.
Twitter está muy bien, pasas muy buenos ratos hablando con las personas, pero siempre piensa que en Twitter, ni te puedes tomar una cerveza con una persona, ni puedes contarle o que ella te cuente tu vida si no es a trozos de 140 caracteres.
Y es que ser algo sólamente en Internet te hace sentir muy vacío. Y lo digo, porque lo he vivido, y no es una experiencia nada agradable.
27/06/11
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No he podido evitar sucumbir a la tentación de escribir una nueva entrada por aquí con la llegada del verano. Y es que, con el verano, siempre llegan una serie de recuerdos imposibles de olvidar que marcaron mi pasado reciente y salvo sorpresa mayúscula marcarán mi futuro inmediato, al menos en mi apartado más sentimental.
Hace ya cuatro años, cuando yo tenía 17, conocí por primera vez algo que mi cabeza había vivido millones de veces anteriormente: el amor. Un sentimiento único, difícil de repetir. Pues aquél momento, aquél sentimiento, eso que me hizo luchar por una persona, no se ha vuelto a dar en los últimos 4 años ni tiene previsión de darse en un futuro cercano.
Si bien es cierto que el fuerte golpe que supuso para mí que todo se acabase a las primeras de cambio (por razones lógicas, por otra parte) lo cierto es que una vez llegamos a esta época del año esos recuerdos me absorben y la cabeza siempre me juega malas pasadas.
Hace ya cuatro años, conocí a la mujer que hasta ahora es el amor de mi vida. La cual probablemente esté ahora mismo con el amor de su vida. Pero no toca pensar en ello, si no en por qué esa persona me marcó tanto.
Era perfecta. Era lo que yo buscaba en una persona, al menos en aquella época. Humilde pese a su estátus social. Sincera. Bella. No era manipuladora, me permitía divertirme. El sentimiento que desarrollé por ella es posible que no llegue a alcanzarlo por nadie. Es posible pensar en la inmadurez de este sentimiento, pero pasados cuatro años se sigue reproduciendo verano tras verano, así que ya no puedo pensar en esa posibilidad.
El problema viene por otro lado. El simple hecho de que, a pesar de que ya no sea algo que te afecte en tu vida, su recuerdo prevalezca, siempre puede hacer que tu cabeza quiera ver cosas que no existen en la realidad. El sólo hecho de ver su cara prácticamente en todos los sitios. El mero hecho de buscarla con la mirada casi desesperadamente aunque tu sepas que no está ahí, y que nunca va a volver a estar.
El sólo hecho de que tu corazón desea desesperadamente que esa persona reaparezca una vez más, aunque sólo sea para mantener una conversación sincera sobre cómo y por qué se acabó todo, y para recordar aquellos tiempos en los que lo fue todo para tí, aunque ya no lo sea por el paso del tiempo. Aunque sólo sea un abrazo. Pero siempre que llega el verano, mi cabeza, mi corazón y mi yo entero se muere por volver a verla, aunque sólo sea, una vez más.
Esto del amor es algo complicado. Tengo asumido que es posible que nunca consiga librarme de estos recuerdos, aún cuando ella tenía sólamente 14 años cuando esto ocurrió. Yo sólo tenía 17, pero visto que este sentimiento se reproduce todos los años no puedo considerarla simplemente un "rollete de verano". Más que nada porque nunca llegué a besarla. Era mi auténtico amor. Un amor platónico. No, un amor real. Que se rompió por culpa de la distancia. Y quizás, de la inmadurez. Sobre todo suya, debida a su excesiva juventud.
Pero asumido esto, simplemente toca seguir adelante. Algún día conseguire llenar este vació que tengo en el interior, desde hace más de 4 años. También mantengo que nunca tendré prisa por llenarlo, pues no quiero equivocarme con la elección de la persona que debe hacerlo. Además, gracias a Dios, sólo siento este vacío en esta época del año. Curiosamente, la época del año en la que menos puedo estar con la gente que aprecio y, en consecuencia, más me da por pensar.
Y es que pensar es bueno, y es necesario. Pero como todo, no se puede hacer de forma excesiva, pues pensar en exceso puede sacar a relucir todos los fantasmas de tu pasado, y eso es algo que nadie quiere.
Hace ya cuatro años, cuando yo tenía 17, conocí por primera vez algo que mi cabeza había vivido millones de veces anteriormente: el amor. Un sentimiento único, difícil de repetir. Pues aquél momento, aquél sentimiento, eso que me hizo luchar por una persona, no se ha vuelto a dar en los últimos 4 años ni tiene previsión de darse en un futuro cercano.
Si bien es cierto que el fuerte golpe que supuso para mí que todo se acabase a las primeras de cambio (por razones lógicas, por otra parte) lo cierto es que una vez llegamos a esta época del año esos recuerdos me absorben y la cabeza siempre me juega malas pasadas.
Hace ya cuatro años, conocí a la mujer que hasta ahora es el amor de mi vida. La cual probablemente esté ahora mismo con el amor de su vida. Pero no toca pensar en ello, si no en por qué esa persona me marcó tanto.
Era perfecta. Era lo que yo buscaba en una persona, al menos en aquella época. Humilde pese a su estátus social. Sincera. Bella. No era manipuladora, me permitía divertirme. El sentimiento que desarrollé por ella es posible que no llegue a alcanzarlo por nadie. Es posible pensar en la inmadurez de este sentimiento, pero pasados cuatro años se sigue reproduciendo verano tras verano, así que ya no puedo pensar en esa posibilidad.
El problema viene por otro lado. El simple hecho de que, a pesar de que ya no sea algo que te afecte en tu vida, su recuerdo prevalezca, siempre puede hacer que tu cabeza quiera ver cosas que no existen en la realidad. El sólo hecho de ver su cara prácticamente en todos los sitios. El mero hecho de buscarla con la mirada casi desesperadamente aunque tu sepas que no está ahí, y que nunca va a volver a estar.
El sólo hecho de que tu corazón desea desesperadamente que esa persona reaparezca una vez más, aunque sólo sea para mantener una conversación sincera sobre cómo y por qué se acabó todo, y para recordar aquellos tiempos en los que lo fue todo para tí, aunque ya no lo sea por el paso del tiempo. Aunque sólo sea un abrazo. Pero siempre que llega el verano, mi cabeza, mi corazón y mi yo entero se muere por volver a verla, aunque sólo sea, una vez más.
Esto del amor es algo complicado. Tengo asumido que es posible que nunca consiga librarme de estos recuerdos, aún cuando ella tenía sólamente 14 años cuando esto ocurrió. Yo sólo tenía 17, pero visto que este sentimiento se reproduce todos los años no puedo considerarla simplemente un "rollete de verano". Más que nada porque nunca llegué a besarla. Era mi auténtico amor. Un amor platónico. No, un amor real. Que se rompió por culpa de la distancia. Y quizás, de la inmadurez. Sobre todo suya, debida a su excesiva juventud.
Pero asumido esto, simplemente toca seguir adelante. Algún día conseguire llenar este vació que tengo en el interior, desde hace más de 4 años. También mantengo que nunca tendré prisa por llenarlo, pues no quiero equivocarme con la elección de la persona que debe hacerlo. Además, gracias a Dios, sólo siento este vacío en esta época del año. Curiosamente, la época del año en la que menos puedo estar con la gente que aprecio y, en consecuencia, más me da por pensar.
Y es que pensar es bueno, y es necesario. Pero como todo, no se puede hacer de forma excesiva, pues pensar en exceso puede sacar a relucir todos los fantasmas de tu pasado, y eso es algo que nadie quiere.
22/04/11
Noche de reflexiones... (I)
Más de 4 meses sin postear nada en este rinconcito dedicado única y exclusivamente a expresar mis sentimientos interiores... pero ni mucho menos podría considerarlo un sitio acabado. Pues este sitio, es básicamente, yo. Actualmente me encuentro en un estado mínimamente ebrio, pero espero que esto me ayude a expresarme con algo de claridad.
Por una vez en muchísimo tiempo he podido disfrutar de algo que necesitaba como el comer: una noche en la que poder disfrutar, en compañía de buena gente, y a la vez poder reflexionar mientras pisaba un suelo que ya me resulta más que habitual pero que nunca había concebido de esta manera.
En esta noche de reflexión, en este ratito, más bien, he reflexionado sobre muchas cosas. Pronunciar un discurso interior, que te pueda ayudar a entender tus sentimientos actuales, mientras trazas un tranquilo paseo hacia tu hogar, con el clima perfecto para reflexionar, puede ayudarte mucho. Hoy, es mi caso.
Este texto, no es sino una carta anónima hacia las personas que ya están en mi vida, y otras que aún están por llegar (o ya han llegado, pero todavía no he percibido).
"Veis, mi vida es maravillosa, casi perfecta. Probablemente ninguno de vosotros podríais considerar lo mismo si viviéseis mi misma situación, pero probablemente ello se debería a lo que veis reflejado en los demás.
Vivir una vida tranquila, alejada de problemas, siempre cubierta de buenas costumbres (según desde donde se mire) es aquello de lo que puedo presumir. Vosotros, aquellas personas que ya estáis aquí, en mi vida, haciéndola más fácil y llevable día a día, sois personas a las que no podré olvidaros fácilmente. Personas que no sois mi vida, pero sois parte de ella, día a día, noche a noche, momento a momento. Aquellos que dais todo, o una parte, por mí, y viceversa.
Por otra parte, ese "casi" añadido a "perfecta" puede simbolizar que, aún con todo, y lo satisfecho que me hallo con mi vida, aún faltan algunos espacios por llenar. Y más que en mi mente, me refiero al corazón. Algo que podría ser maravilloso, o no, pero que llenaría un vacío abierto desde hace mucho tiempo. Tú, persona que, o bien estás por llegar, o que ya has llegado, pero no te he percibido. Tú eres, actualmente, mi meta. Tú, eres aquello en lo que intentare, además de en mis obligaciones, centrar la mayor cantidad posible de atención en los próximos tiempos. No será fácil, pues yo tampoco soy fácil en mi mismo. Pero con el esfuerzo, ambos podremos conseguir lo que buscamos.
Aquellos que estáis ahí, tanto diariamente como periódicamente. Simplemente daros las gracias. ¿Por qué? Simplemente, por ser lo que soy. Cada uno de vosotros está reflejado, de una u otra manera, en lo que soy, en lo que vivo, en lo que siento. Unos más que otros, por una simple cuestión azarosa, pero todos sois yo, en cierta medida. Sea algo bueno, o malo, siempre según quién lo mire y cómo, la verdad es que todos formáis parte de mí en espíritu, y siempre os llevaré dentro, llegue a amaros u odiaros, tratando de evitar esto último.
Por supuesto uno no da por concluido su aprendizaje, pues lo mejor (y lo peor) está por llegar. Pero, seriamente, un rato de reflexión, en la situación que nosotros consideremos como ideal para ello, puede abrirnos muchas vías y, sobre todo, que nuestra cabeza puede entender lo que piensa, y siente, nuestro corazón. Debemos luchar por aquello que nos diga nuestro corazón, de la manera más justa y noble posible, según el criterio que, como seres humanos diversos, nos haya sido inculcado cuando no éramos sino críos. Rechazando la vanidad, la hipocresía, los pecados capitales, y siempre guiados por nuestro corazón, controlado por nuestra propia mente. Pues sólo con el corazón, nunca conseguiremos lo que buscamos. Y mucho menos con la mente, mucho más influenciable que nuestro corazón.
Hay que luchar, por aquello que te dicte el corazón, y no por aquello que haya en el mundo exterior a tí que te pueda influenciar. La cabeza puede concebir de forma distinta al corazón qué está bien y qué está mal. Pero no nos engañemos, sigamos a nuestro corazón, pues él marca nuestro verdadero objetivo, y quizás, nuestro destino. Pero el corazón es impulsivo, temerario. Tiene que haber algo, que pueda regular su influencia sobre nuestros actos. Ese "algo" no es sino la mente. Y para conectar correctamente mente y corazón, sólo hay una vía posible: la reflexión.
Pues, uno de los fines principales del ser humano, es ser feliz. Y solo seremos felices con aquello que haya escrito en nuestro corazón. Con nada más.
Deseo lo mejor a aquellos que ya estáis aquí... y a los que estáis por llegar."
Por una vez en muchísimo tiempo he podido disfrutar de algo que necesitaba como el comer: una noche en la que poder disfrutar, en compañía de buena gente, y a la vez poder reflexionar mientras pisaba un suelo que ya me resulta más que habitual pero que nunca había concebido de esta manera.
En esta noche de reflexión, en este ratito, más bien, he reflexionado sobre muchas cosas. Pronunciar un discurso interior, que te pueda ayudar a entender tus sentimientos actuales, mientras trazas un tranquilo paseo hacia tu hogar, con el clima perfecto para reflexionar, puede ayudarte mucho. Hoy, es mi caso.
Este texto, no es sino una carta anónima hacia las personas que ya están en mi vida, y otras que aún están por llegar (o ya han llegado, pero todavía no he percibido).
"Veis, mi vida es maravillosa, casi perfecta. Probablemente ninguno de vosotros podríais considerar lo mismo si viviéseis mi misma situación, pero probablemente ello se debería a lo que veis reflejado en los demás.
Vivir una vida tranquila, alejada de problemas, siempre cubierta de buenas costumbres (según desde donde se mire) es aquello de lo que puedo presumir. Vosotros, aquellas personas que ya estáis aquí, en mi vida, haciéndola más fácil y llevable día a día, sois personas a las que no podré olvidaros fácilmente. Personas que no sois mi vida, pero sois parte de ella, día a día, noche a noche, momento a momento. Aquellos que dais todo, o una parte, por mí, y viceversa.
Por otra parte, ese "casi" añadido a "perfecta" puede simbolizar que, aún con todo, y lo satisfecho que me hallo con mi vida, aún faltan algunos espacios por llenar. Y más que en mi mente, me refiero al corazón. Algo que podría ser maravilloso, o no, pero que llenaría un vacío abierto desde hace mucho tiempo. Tú, persona que, o bien estás por llegar, o que ya has llegado, pero no te he percibido. Tú eres, actualmente, mi meta. Tú, eres aquello en lo que intentare, además de en mis obligaciones, centrar la mayor cantidad posible de atención en los próximos tiempos. No será fácil, pues yo tampoco soy fácil en mi mismo. Pero con el esfuerzo, ambos podremos conseguir lo que buscamos.
Aquellos que estáis ahí, tanto diariamente como periódicamente. Simplemente daros las gracias. ¿Por qué? Simplemente, por ser lo que soy. Cada uno de vosotros está reflejado, de una u otra manera, en lo que soy, en lo que vivo, en lo que siento. Unos más que otros, por una simple cuestión azarosa, pero todos sois yo, en cierta medida. Sea algo bueno, o malo, siempre según quién lo mire y cómo, la verdad es que todos formáis parte de mí en espíritu, y siempre os llevaré dentro, llegue a amaros u odiaros, tratando de evitar esto último.
Por supuesto uno no da por concluido su aprendizaje, pues lo mejor (y lo peor) está por llegar. Pero, seriamente, un rato de reflexión, en la situación que nosotros consideremos como ideal para ello, puede abrirnos muchas vías y, sobre todo, que nuestra cabeza puede entender lo que piensa, y siente, nuestro corazón. Debemos luchar por aquello que nos diga nuestro corazón, de la manera más justa y noble posible, según el criterio que, como seres humanos diversos, nos haya sido inculcado cuando no éramos sino críos. Rechazando la vanidad, la hipocresía, los pecados capitales, y siempre guiados por nuestro corazón, controlado por nuestra propia mente. Pues sólo con el corazón, nunca conseguiremos lo que buscamos. Y mucho menos con la mente, mucho más influenciable que nuestro corazón.
Hay que luchar, por aquello que te dicte el corazón, y no por aquello que haya en el mundo exterior a tí que te pueda influenciar. La cabeza puede concebir de forma distinta al corazón qué está bien y qué está mal. Pero no nos engañemos, sigamos a nuestro corazón, pues él marca nuestro verdadero objetivo, y quizás, nuestro destino. Pero el corazón es impulsivo, temerario. Tiene que haber algo, que pueda regular su influencia sobre nuestros actos. Ese "algo" no es sino la mente. Y para conectar correctamente mente y corazón, sólo hay una vía posible: la reflexión.
Pues, uno de los fines principales del ser humano, es ser feliz. Y solo seremos felices con aquello que haya escrito en nuestro corazón. Con nada más.
Deseo lo mejor a aquellos que ya estáis aquí... y a los que estáis por llegar."
31/12/10
Two Thousand and Ten
Paso a hacer la ya más que clásica valoración general de lo que ha sido el 2010 para mi persona, y las que me rodean...
Después de un 2009 sencillamente para olvidar, los presagios para 2010 no podían ser peores. Todo hacía indicar que aquello que torturó mi mente en 2009 resurgiría, incluso peor. Pero nada más lejos de la realidad. 2010 ha sido, en líneas generales, un año sorpresivamente bastante bueno.
Lo primero y más importante para mí, me redimí de mi absoluto fracaso universitario, aprobando todas las asignaturas que había dejado atrás el año anterior y dejando sólo una, que curiosamente fue la asignatura nueva que se introdujo con Bolonia: la Física. Esto me permitió tener un verano, que aunque no fue bueno del todo, no tuve que hacer gran cosa, además de marcarme el camino de como tenía que hacer las cosas a partir de ese momento.
Los amigos han seguido ahí, sin irse, y eso es algo muy favorable y a reseñar. Hay amigos que prevalecen (al menos por un tiempo), y amigos que se quedan por el camino al poco de conocerlos. Ahora mismo no puedo considerar que tenga un amigo superior, un amigo con el que tengo la más absoluta confianza para todo. Hay gente que se acerca (muy poca), pero esos amigos no existen. Pero hay amigos que te llaman para salir, a los que puedes llamar para salir, que hacen buenos planes, que escuchan tus planes, y sobre todo a los cuales aceptas, y te aceptan, tal y como eres, en un momento u otro, y te apoyan. Esos amigos valen mucho. Y de esos, mejor querer tener pocos, porque muchos no se tienen... y hay que conservarlos.
A mi familia más cercana, a mi madre, a mi padre, a mi hermano, gracias por estar siempre ahí para todo lo que he necesitado, siempre que haya necesitado un consejo, un apoyo, lo que sea. Siempre estáis ahí para ayudarme a buscar mi camino cuando lo necesito. Muchísimas gracias, os quiero MUCHO. El trabajo fue muy bien y se ha podido tener un buen año.
A la gente de clase, me habéis dado un bueno año. ¡Fuimos subcampeones del torneo de baloncesto! Lástima que sólamente hubiera 2 equipos... buenas noches de cenas y salidas nocturnas. Como todo el mundo, hemos tenido nuestras diferencias, a veces hemos pensado que estábamos raros unos u otros, que no aceptabamos lo que decía alguno de los otros, que no salía porque tal o cual... lo que sea. No importa. Siempre puede pasar algo así. Sigamos siendo así, siendo gente que nos podemos decir cualquier cosa a la cara sin miedo de arrepentirnos. Sigamos tomándonos todo lo que nos decimos a buenas, y no dejemos que un cabreo momentáneo nos haga distanciarnos demasiado. Somos un grupo de gente maja y un par de tonterías no debería hacernos cambiar.
Mención especial para la gente del Twitter, muchas noches, días, tardes, MADRUGADAS, de risas interminables con mucha gente de muy diversas calañas. Se aprende de todo y de todos, incluído vosotros. Unas opiniones son aceptables, otras no, pero se os escucha a todos, y todos decís algo interesante todos los días. Gracias por aguantarme a los más de 200 que un fatídico día decidísteis seguirme xD
Gracias a mis tios por los días en la playa este verano, que no fácilmente olvidaré. Puede parecer algo normal, pero para mí fueron una liberación, ya que hacía frente a los primeros días en mucho tiempo que sentí algo llamando "aburrimiento". En verano, con mis amigos fuera y la zona privada muy, pero que muy poco animada, todo apuntaba a un verano muerto de asco. Este viaje lo levantó. Muy buena gente se conoció además aquél día.
Ahora vamos a pegarle palos al año. Aunque no demasiados...
- 2010 podría recordarse porque, un año más, no me saqué el carnét de conducir. Un verano alejado de preocupaciones me alejó de sacarme el carnét. Del próximo verano no pasa, lo juro.
- Las continuas enfermedades de algunos familiares, una tortura. No han sido familiares inmediatos ni excesivamente cercanos (excepto mi abuela), pero igualmente duelen, y algunos incluso afectaron directamente a mi familia más inmediata en una gran medida. A 2011 le pido que esto se calme, porque parar, sabemos que no va a parar nunca.
- La pereza me ha vuelto a impedir trazar un plan para recuperar algo mi forma física. No es algo que me obsesione, pero no quiero tener ningún tipo de complejo en un futuro próximo, por lo que desde el primer día del 2011 estaré trabajando para recuperar (un poco) mi forma física y sentirme un poquito mejor conmigo mismo.
- Lo que más me ha fastidiado de 2010 ha sido mi extraordinaria capacidad para perder el tiempo en cosas absolutamente innecesarias. Mi vagancia, que este año ha alcanzado cotas épicas, me ha llevado a no hacer prácticamente nada útil aparte de estudiar. A partir de ahora, debería llevar una vida, de alguna manera, más activa. Es hora de trazarse una rutina que englobe todo lo que necesito hacer para que todo funcione correctamente.
Después de un 2010 bastante bueno, me lleno de esperanza de que 2011 será aún mejor. En una muy buena parte depende de mí y soy consciente de ello, así que procuraré dar lo mejor de mí, alejar los fantasmas del pasado (y del presente) y tirar hacia adelante como nunca lo he hecho. 2011 será un año muy importante para mí, ahora hay que trabajar a tope para conseguir nuestras metas.
Un consejo, no os propongáis metas concretas para tratar de cumplir en 2011. No os propongáis nada. Sólo, simplemente, hacedlo. Dad lo mejor de vosotros mismos. Podemos conseguirlo, sólo tenemos que hacerlo. No intentarlo, hacerlo. ¿Qué nos sale mal? No nos deprimamos, y sigamos adelante.
Feliz 2011 a todos, y que cumpláis vuestros más añorados deseos.
Después de un 2009 sencillamente para olvidar, los presagios para 2010 no podían ser peores. Todo hacía indicar que aquello que torturó mi mente en 2009 resurgiría, incluso peor. Pero nada más lejos de la realidad. 2010 ha sido, en líneas generales, un año sorpresivamente bastante bueno.
Lo primero y más importante para mí, me redimí de mi absoluto fracaso universitario, aprobando todas las asignaturas que había dejado atrás el año anterior y dejando sólo una, que curiosamente fue la asignatura nueva que se introdujo con Bolonia: la Física. Esto me permitió tener un verano, que aunque no fue bueno del todo, no tuve que hacer gran cosa, además de marcarme el camino de como tenía que hacer las cosas a partir de ese momento.
Los amigos han seguido ahí, sin irse, y eso es algo muy favorable y a reseñar. Hay amigos que prevalecen (al menos por un tiempo), y amigos que se quedan por el camino al poco de conocerlos. Ahora mismo no puedo considerar que tenga un amigo superior, un amigo con el que tengo la más absoluta confianza para todo. Hay gente que se acerca (muy poca), pero esos amigos no existen. Pero hay amigos que te llaman para salir, a los que puedes llamar para salir, que hacen buenos planes, que escuchan tus planes, y sobre todo a los cuales aceptas, y te aceptan, tal y como eres, en un momento u otro, y te apoyan. Esos amigos valen mucho. Y de esos, mejor querer tener pocos, porque muchos no se tienen... y hay que conservarlos.
A mi familia más cercana, a mi madre, a mi padre, a mi hermano, gracias por estar siempre ahí para todo lo que he necesitado, siempre que haya necesitado un consejo, un apoyo, lo que sea. Siempre estáis ahí para ayudarme a buscar mi camino cuando lo necesito. Muchísimas gracias, os quiero MUCHO. El trabajo fue muy bien y se ha podido tener un buen año.
A la gente de clase, me habéis dado un bueno año. ¡Fuimos subcampeones del torneo de baloncesto! Lástima que sólamente hubiera 2 equipos... buenas noches de cenas y salidas nocturnas. Como todo el mundo, hemos tenido nuestras diferencias, a veces hemos pensado que estábamos raros unos u otros, que no aceptabamos lo que decía alguno de los otros, que no salía porque tal o cual... lo que sea. No importa. Siempre puede pasar algo así. Sigamos siendo así, siendo gente que nos podemos decir cualquier cosa a la cara sin miedo de arrepentirnos. Sigamos tomándonos todo lo que nos decimos a buenas, y no dejemos que un cabreo momentáneo nos haga distanciarnos demasiado. Somos un grupo de gente maja y un par de tonterías no debería hacernos cambiar.
Mención especial para la gente del Twitter, muchas noches, días, tardes, MADRUGADAS, de risas interminables con mucha gente de muy diversas calañas. Se aprende de todo y de todos, incluído vosotros. Unas opiniones son aceptables, otras no, pero se os escucha a todos, y todos decís algo interesante todos los días. Gracias por aguantarme a los más de 200 que un fatídico día decidísteis seguirme xD
Gracias a mis tios por los días en la playa este verano, que no fácilmente olvidaré. Puede parecer algo normal, pero para mí fueron una liberación, ya que hacía frente a los primeros días en mucho tiempo que sentí algo llamando "aburrimiento". En verano, con mis amigos fuera y la zona privada muy, pero que muy poco animada, todo apuntaba a un verano muerto de asco. Este viaje lo levantó. Muy buena gente se conoció además aquél día.
Ahora vamos a pegarle palos al año. Aunque no demasiados...
- 2010 podría recordarse porque, un año más, no me saqué el carnét de conducir. Un verano alejado de preocupaciones me alejó de sacarme el carnét. Del próximo verano no pasa, lo juro.
- Las continuas enfermedades de algunos familiares, una tortura. No han sido familiares inmediatos ni excesivamente cercanos (excepto mi abuela), pero igualmente duelen, y algunos incluso afectaron directamente a mi familia más inmediata en una gran medida. A 2011 le pido que esto se calme, porque parar, sabemos que no va a parar nunca.
- La pereza me ha vuelto a impedir trazar un plan para recuperar algo mi forma física. No es algo que me obsesione, pero no quiero tener ningún tipo de complejo en un futuro próximo, por lo que desde el primer día del 2011 estaré trabajando para recuperar (un poco) mi forma física y sentirme un poquito mejor conmigo mismo.
- Lo que más me ha fastidiado de 2010 ha sido mi extraordinaria capacidad para perder el tiempo en cosas absolutamente innecesarias. Mi vagancia, que este año ha alcanzado cotas épicas, me ha llevado a no hacer prácticamente nada útil aparte de estudiar. A partir de ahora, debería llevar una vida, de alguna manera, más activa. Es hora de trazarse una rutina que englobe todo lo que necesito hacer para que todo funcione correctamente.
Después de un 2010 bastante bueno, me lleno de esperanza de que 2011 será aún mejor. En una muy buena parte depende de mí y soy consciente de ello, así que procuraré dar lo mejor de mí, alejar los fantasmas del pasado (y del presente) y tirar hacia adelante como nunca lo he hecho. 2011 será un año muy importante para mí, ahora hay que trabajar a tope para conseguir nuestras metas.
Un consejo, no os propongáis metas concretas para tratar de cumplir en 2011. No os propongáis nada. Sólo, simplemente, hacedlo. Dad lo mejor de vosotros mismos. Podemos conseguirlo, sólo tenemos que hacerlo. No intentarlo, hacerlo. ¿Qué nos sale mal? No nos deprimamos, y sigamos adelante.
Feliz 2011 a todos, y que cumpláis vuestros más añorados deseos.
19/12/10
Resignación
A veces, cometemos errores. La mayoría de las veces no nos percatamos de ello. Errores que nos pueden afectar a corto o largo plazo. Errores que pueden afectar nuestra relación con otra persona. Pero hay errores que en esta vida, a veces, tenemos que cometer. Errores involuntarios, pero que nos ayudarán a no volver a cometerlos. Se trata de los errores que, de alguna manera, afectan la relación con nosotros mismos.
Errar es humano. Errar constantemente no lo es. Debemos aprender de nuestros errores, debemos aprender, una vez cometido el error, a sobreponernos a él y concienciarnos de no volver a cometerlo. Pensar en sus consecuencias.
Despierta. Debes corregir tu error. Ya cometiste este error en el pasado, ¿recuerdas? No lo puedes volver a hacer. Sobre todo ahora, que hay gente apoyándote, dispuesta a ayudarte. Si no te esfuerzas, la defraudarás. O quizás no.
Pero al fin y al cabo, si no te esfuerzas por superar este bache, te estarás defraudando a tí mismo. Piénsalo. No puedes caer en algo así de nuevo. Es algo que ya has superado. Eres lo suficientemente fuerte como para volverlo a hacer. Así que hazlo. Sólo hazlo. No importa como lo hagas, pero hazlo. Da lo mejor de tí.
Errar es humano. Errar constantemente no lo es. Debemos aprender de nuestros errores, debemos aprender, una vez cometido el error, a sobreponernos a él y concienciarnos de no volver a cometerlo. Pensar en sus consecuencias.
Despierta. Debes corregir tu error. Ya cometiste este error en el pasado, ¿recuerdas? No lo puedes volver a hacer. Sobre todo ahora, que hay gente apoyándote, dispuesta a ayudarte. Si no te esfuerzas, la defraudarás. O quizás no.
Pero al fin y al cabo, si no te esfuerzas por superar este bache, te estarás defraudando a tí mismo. Piénsalo. No puedes caer en algo así de nuevo. Es algo que ya has superado. Eres lo suficientemente fuerte como para volverlo a hacer. Así que hazlo. Sólo hazlo. No importa como lo hagas, pero hazlo. Da lo mejor de tí.
02/12/10
Perdón
Hoy tengo que pedir perdón. No se si es algo que tenga que hacer, pero necesito hacerlo. No se si estoy cometiendo un error, pero me da la impresión de que sí.
Que una persona se preocupe por tí, aunque sea lo más mínimo, algo ínfimo, con lo que nunca llegases a pensar desarrollar un vínculo con alguien. Alguien que te ayuda, o que está dispuesto a ayudarte en la parte que te resulta más difícil, aunque sea un misterio como lo detecta.
Últimamente estoy notando golpes de rabia en mi interior, que me están diciendo, gritando, avisando, de que estoy dando la espalda por momentos a alguien que puede ser absolutamente importante como persona para mí. Como persona, como amistad. Como quién sabe qué.
Céntrate, y recuerda: Hay cosas que no se pueden perder, porque nunca se han poseído. Otra cosa son las cosas que no se deben perder, lo cuál implica que lo tienes, o puedes llegar a tenerlo.
Que una persona se preocupe por tí, aunque sea lo más mínimo, algo ínfimo, con lo que nunca llegases a pensar desarrollar un vínculo con alguien. Alguien que te ayuda, o que está dispuesto a ayudarte en la parte que te resulta más difícil, aunque sea un misterio como lo detecta.
Últimamente estoy notando golpes de rabia en mi interior, que me están diciendo, gritando, avisando, de que estoy dando la espalda por momentos a alguien que puede ser absolutamente importante como persona para mí. Como persona, como amistad. Como quién sabe qué.
Céntrate, y recuerda: Hay cosas que no se pueden perder, porque nunca se han poseído. Otra cosa son las cosas que no se deben perder, lo cuál implica que lo tienes, o puedes llegar a tenerlo.
14/10/10
Volviendo a las andadas
Ahora mismo, no sé qué demonios me pasa. Mi estado mental es bueno, pero a la vez es horrible. El bienestar, la salud y la felicidad se transforman en determinados momentos en sensaciones tan horribles como la desmotivación. Una desmotivación que a lo largo de mi vida ya me ha dado unas cuantas tortas, pero de alguna manera, siempre vuelve.
Soy una persona feliz, no lo podemos negar. Después de muchos tropezones estoy reconduciendo mi vida apropiadamente, mas allá de los factores externos a mi voluntad que hacen que mi vida no pueda ser tranquila, claro. Pero, en determinados momentos, y siempre en los mismos momentos, esa felicidad se convierte en nostalgia, en tristeza, en pesadumbre.
Quizá mi problema... nunca haya sido el amor. Siempre he pensado si lo sentía. Quizá haya sentido alguna vez un amor inmaduro hacia alguna mujer, pero desde luego no ha sido algo que pudiese cambiar mi vida... más bien sólo algún disgustillo mental. Pero después de tiempo pensando, creo que, en efecto, ese no es el problema.
Mi problema no es el amor... mi problema es la falta de él.
Y a pesar de ello, sigo sin tener prisa. Ahora mismo soy feliz pero siento un pequeño gran vacío dentro de mí. Quizá, cuando consiga llenar ese pequeño gran vacío, pierda la felicidad. Y eso es algo a lo que no estoy dispuesto... y por ello optaré por seguir esperando. Aunque de esperar, uno ya se empieza a cansar...
18/09/10
Cúando lo malo está por pasar...
... pasa. Y no importa lo que se lleve por delante.
Y cuando además es algo previsible, resulta ser aún más devastador. Aunque parezca, simplemente, increíble.
Ánimo, de verdad.
Y cuando además es algo previsible, resulta ser aún más devastador. Aunque parezca, simplemente, increíble.
Ánimo, de verdad.
25/08/10
Se acerca...
... el fin de las vacaciones, claro está. Cómo he dicho alguna vez más en este blog, unas vacaciones ya no son solo una liberación si no algo totalmente necesario. Pero, si bien es cierto que estas vacaciones van siendo bastante más cortas de lo normal, lo cierto es que a mí se me empiezan a hacer demasiado largas.
Me llamaréis loco, por decir que las vacaciones se me hacen largas. Rallado, aburrido, raspado, como queráis. Lo cierto es que estas vacaciones han tenido de todo, tanto buenos ratos como ratos horribles.
Los buenos... sobre todo las comidas con algunos de mis compañeros de la universidad (+ Dani) en Arnedo y Badarán, me lo pasé muy bien, además de los numerosos ratos que hemos salido por ahí a hacer el idiota, ha sido de lo mejor. También por supuesto el día de playa en Zarautz, en el que me lo pasé genial (además llegó en un momento difícil). Los ratos con Óscar por La Cripta junto con de más gente o por ahí jugando al balón quemado con un trozo de masa de pizza caducada (lol, si). Las (pocas, aún) mañanas de gimnasio, que serán más, con Santi y Raúl...
Los malos... no hay muchos. Pero me vinieron a la cabeza recuerdos que ya había olvidado, aunque eso ya está superado, es más, está todavía dejado más atrás, aunque ello podría traerme un nuevo dolor de cabeza que, de momento, no ha aparecido. También cuando, casualmente, os marchásteis todos a la vez de vacaciones (u otras cosas) y no pude quedar con nadie durante un tiempo, eso fue lo peor de mi verano. Calla que apareció Zarautz para regalarme un buen día.
Y como ya he dicho antes en este sitio, unas vacaciones, después de un largo curso, son extraordinariamente necesarias. Pero tan necesario es tenerlas, como ponerles fin. Uno ajusta su vida de una forma mejor con una rutina que seguir, sigue unos horarios más precisos y una forma de vida mucho más sana. Las vacaciones se le están haciendo demasiado largas a mi cuerpo y mi mente en este momento está vacía. Necesito llenarla con algo útil, porque las vacaciones, definitivamente, empiezan a aburrirme. Además, en la Universidad nunca me aburro, porque siempre puedo veros a todos. En las vacaciones, no.
Se acerca...
P.D.: Quedan pendientes una salida a la playa y una cena de reencuentro de informáticos locos que estoy deseando hacer ya, antes de que empieze lo malo (o lo bueno, quién sabe).
Me llamaréis loco, por decir que las vacaciones se me hacen largas. Rallado, aburrido, raspado, como queráis. Lo cierto es que estas vacaciones han tenido de todo, tanto buenos ratos como ratos horribles.
Los buenos... sobre todo las comidas con algunos de mis compañeros de la universidad (+ Dani) en Arnedo y Badarán, me lo pasé muy bien, además de los numerosos ratos que hemos salido por ahí a hacer el idiota, ha sido de lo mejor. También por supuesto el día de playa en Zarautz, en el que me lo pasé genial (además llegó en un momento difícil). Los ratos con Óscar por La Cripta junto con de más gente o por ahí jugando al balón quemado con un trozo de masa de pizza caducada (lol, si). Las (pocas, aún) mañanas de gimnasio, que serán más, con Santi y Raúl...
Los malos... no hay muchos. Pero me vinieron a la cabeza recuerdos que ya había olvidado, aunque eso ya está superado, es más, está todavía dejado más atrás, aunque ello podría traerme un nuevo dolor de cabeza que, de momento, no ha aparecido. También cuando, casualmente, os marchásteis todos a la vez de vacaciones (u otras cosas) y no pude quedar con nadie durante un tiempo, eso fue lo peor de mi verano. Calla que apareció Zarautz para regalarme un buen día.
Y como ya he dicho antes en este sitio, unas vacaciones, después de un largo curso, son extraordinariamente necesarias. Pero tan necesario es tenerlas, como ponerles fin. Uno ajusta su vida de una forma mejor con una rutina que seguir, sigue unos horarios más precisos y una forma de vida mucho más sana. Las vacaciones se le están haciendo demasiado largas a mi cuerpo y mi mente en este momento está vacía. Necesito llenarla con algo útil, porque las vacaciones, definitivamente, empiezan a aburrirme. Además, en la Universidad nunca me aburro, porque siempre puedo veros a todos. En las vacaciones, no.
Se acerca...
P.D.: Quedan pendientes una salida a la playa y una cena de reencuentro de informáticos locos que estoy deseando hacer ya, antes de que empieze lo malo (o lo bueno, quién sabe).
13/08/10
Día rural
Definitivamente hacía mucho tiempo que necesitaba un día tan bueno como este. Para evadirme de ciertos problemas que asolan mi cabeza desde hace pocos días y sobre todo para volver a respirar el aire fresco de una zona rural que nunca había pisado.
A las 12 de la mañana partimos desde Logroño hacia Arnedo (con Santi, Dani y Jesús), para comer en la finca de Dani. Pasamos por un supermercado para comprar porquerías varias e inmediatamente nos dirigimos a preparar un asado (lástima que se quedó un poco corto).
Los 4 personajes se estábamos se quedan en 3 por una estupidez de uno de los tripulantes, pero no vamos a dejar que esto nos detenga. De Arnedo pasamos a Herce a ver el frontón y guardarlo en la memoria para próximas visitas, y de ahí vamos a Préjano.
Préjano nos sorprende gratamente. Para ser un pueblo de poco más de 200 habitantes ciertamente es bonito. Tiene dos iglesias y más cosas. Una vez allí, tomamos un camino y vemos diversas ruinas de la minería que anteriormente se practicaba en Préjano, además de unas huellas recreadas de dinosaurios más adelante. Además, unas cuantas fotos estúpidas. Pero lo mejor de esta parte es respirar aire rural puro, clima de montaña veraniego (por debajo de los 20 grados) y un bonito viaje, si bien no más largo de 4 kilómetros.
Después nos dirigimos a Turruncún, el pueblo en ruinas. Nos ortigamos un poco, pero no dejamos que eso nos detenga y como buenamente podemos nos damos una vuelta por el pueblo, aunque no tenga demasiado que ver. Nos tomamos un aperitivo antes de irnos y finalmente volvemos a Arnedo.
Allí en la finca cenamos (viendo al grandioso Cocodrilo Dundee) y finalmente tomamos el camino de retorno a Logroño, sonando los grandes Thin Lizzy como banda sonora de la vuelta a casa y en la cual nos topamos con uno de los mayores imbéciles de la historia de la carretera, metiéndose en un doble carril en dirección opuesta mientras intentaba echarnos un "pique".
Muy buen dia rural, aunque no todo acabará aquí, habrá más cosas a lo largo del verano. Mañana cena de quintos en Badarán (sagrada, por supuesto) y el sábado probablemente fiestas de Navarrete, con Domingo de resaca. El Lunes se planea cenar en Badarán con unos amigos de Logroño por fiestas. El Martes, simplemente lo desconozco, y el Miércoles, tres cuartos de lo mismo. A partir de esa fecha, tocará aprovechar el tiempo veraniego restante al máximo ya que la fecha de regreso a la Universidad es el... ¡6 de Septiembre!
Ahora, sólo puedo intentar disfrutar. En la medida de lo posible.
A las 12 de la mañana partimos desde Logroño hacia Arnedo (con Santi, Dani y Jesús), para comer en la finca de Dani. Pasamos por un supermercado para comprar porquerías varias e inmediatamente nos dirigimos a preparar un asado (lástima que se quedó un poco corto).
Los 4 personajes se estábamos se quedan en 3 por una estupidez de uno de los tripulantes, pero no vamos a dejar que esto nos detenga. De Arnedo pasamos a Herce a ver el frontón y guardarlo en la memoria para próximas visitas, y de ahí vamos a Préjano.
Préjano nos sorprende gratamente. Para ser un pueblo de poco más de 200 habitantes ciertamente es bonito. Tiene dos iglesias y más cosas. Una vez allí, tomamos un camino y vemos diversas ruinas de la minería que anteriormente se practicaba en Préjano, además de unas huellas recreadas de dinosaurios más adelante. Además, unas cuantas fotos estúpidas. Pero lo mejor de esta parte es respirar aire rural puro, clima de montaña veraniego (por debajo de los 20 grados) y un bonito viaje, si bien no más largo de 4 kilómetros.
Después nos dirigimos a Turruncún, el pueblo en ruinas. Nos ortigamos un poco, pero no dejamos que eso nos detenga y como buenamente podemos nos damos una vuelta por el pueblo, aunque no tenga demasiado que ver. Nos tomamos un aperitivo antes de irnos y finalmente volvemos a Arnedo.
Allí en la finca cenamos (viendo al grandioso Cocodrilo Dundee) y finalmente tomamos el camino de retorno a Logroño, sonando los grandes Thin Lizzy como banda sonora de la vuelta a casa y en la cual nos topamos con uno de los mayores imbéciles de la historia de la carretera, metiéndose en un doble carril en dirección opuesta mientras intentaba echarnos un "pique".
Muy buen dia rural, aunque no todo acabará aquí, habrá más cosas a lo largo del verano. Mañana cena de quintos en Badarán (sagrada, por supuesto) y el sábado probablemente fiestas de Navarrete, con Domingo de resaca. El Lunes se planea cenar en Badarán con unos amigos de Logroño por fiestas. El Martes, simplemente lo desconozco, y el Miércoles, tres cuartos de lo mismo. A partir de esa fecha, tocará aprovechar el tiempo veraniego restante al máximo ya que la fecha de regreso a la Universidad es el... ¡6 de Septiembre!
Ahora, sólo puedo intentar disfrutar. En la medida de lo posible.
09/08/10
El aburrimiento ha muerto
Salvando el día del Viernes y el Domingo de la semana pasada, se puede decir que ha sido un aburrimiento absoluto. Eso de por sí es malo, pero si además te da por ponerte a pensar en ciertas cosas que no deberían aparecer por tu cabeza... agárrate.
Por suerte, el aburrimiento por un tiempo se habrá acabado. Algunos amigos ya han vuelto de sus vacaciones (gracias a Dios, porque parece que siempre se ponen de acuerdo para marcharse todos a la vez...) y ahora estaré mejor, sin pensar ciertas cosas. Feliz y contento.
Como dice Raquel, la soledad es buena en frascos pequeños, como los perfumes. Pero este frasco se empezaba a hacer demasiado grande. Ahora ha vuelto a encoger. La paz y la tranquilidad en la vida son lo mío, pero... todo en su justa medida.
Hoy nos toca ir a hacer la compra al supermercado y luego iremos a cenar al chino, rememorando así tantos momentos grandes que hemos pasado allí durante el curso. Sólo estaremos 3 ó 4, pero definitivamente se está mucho mejor así que si estamos 20.
Sólo puedo decir una cosa: gracias por volver.
P.D.: Ha costado más de lo que creía, pero aquellos sucesos de la playa ya se van calmando en mi mente, poco a poco. Es bastante posible que necesitase recordar estas cosas y volver a ver la realidad una y otra vez. Se llama madurar, o aprender. Y yo desde luego, después de todo lo que me pasó, estoy aprendiendo lo suficiente.
P.D.2: Vaya palo más gordo el saber que empezamos el curso este año a principios de Septiembre... me han devastado el alma. ¡Necesito más tiempo! ¡Todos lo necesitamos!
Por suerte, el aburrimiento por un tiempo se habrá acabado. Algunos amigos ya han vuelto de sus vacaciones (gracias a Dios, porque parece que siempre se ponen de acuerdo para marcharse todos a la vez...) y ahora estaré mejor, sin pensar ciertas cosas. Feliz y contento.
Como dice Raquel, la soledad es buena en frascos pequeños, como los perfumes. Pero este frasco se empezaba a hacer demasiado grande. Ahora ha vuelto a encoger. La paz y la tranquilidad en la vida son lo mío, pero... todo en su justa medida.
Hoy nos toca ir a hacer la compra al supermercado y luego iremos a cenar al chino, rememorando así tantos momentos grandes que hemos pasado allí durante el curso. Sólo estaremos 3 ó 4, pero definitivamente se está mucho mejor así que si estamos 20.
Sólo puedo decir una cosa: gracias por volver.
P.D.: Ha costado más de lo que creía, pero aquellos sucesos de la playa ya se van calmando en mi mente, poco a poco. Es bastante posible que necesitase recordar estas cosas y volver a ver la realidad una y otra vez. Se llama madurar, o aprender. Y yo desde luego, después de todo lo que me pasó, estoy aprendiendo lo suficiente.
P.D.2: Vaya palo más gordo el saber que empezamos el curso este año a principios de Septiembre... me han devastado el alma. ¡Necesito más tiempo! ¡Todos lo necesitamos!
07/08/10
Recuerdos del pasado
1 de Septiembre de 2007. La mayoría no recordaréis lo que os ocurrió ese día. Yo, os puedo asegurar que sí, básicamente porque fue el peor día de mi vida. Yo tenía 17 años.
Viaje a Cantabria para pasar dos días "de vacaciones" visitando la playa y la zona. Cantabria es precioso, os lo recomiendo de verdad. Acompañados de un grupo de vecinos (y amigos, por supuesto) comienza el día yendo a la playa.
10 de la mañana. Jugamos a fútbol playa un rato hasta que nos aburrimos. Ahí es el momento de entrar en la playa, en el agua. Los socorristas aún no han llegado. Mis padres no están, pero sí todos los demás padres.
10.15 de la mañana. Uno de los hijos de unos vecinos (de 6 años) se mete al agua desconsideradamente y sin tomar precauciones. Sólo puedo mirar atónito como se va alejando, alejando... y sólo me queda una opción: ir a por él.
10.20 de la mañana. La resaca del mar es muy fuerte. Nos ha transportado a los dos hacia adentro, hacia muy adentro, del mar. El niño tiene 6 años y no sabe nadar. Yo puedo nadar, pero no puedo nadar por el, así que no me puedo mover. Tengo que ayudar al niño y quedarme con él.
10.25 de la mañana. Un hombre que estaba pescando en una roca nos ve y avisa a una lancha pesquera que estaba aún más al fondo que nosotros. Para cuando es avisada la lancha para venir a por nosotros, aparece (por fin) el socorrista. Por fortuna no nos va a pasar nada. Estuvo cerca.
10.40 de la mañana. Una vez estamos fuera del agua, me doy cuenta de que tengo un corte en el brazo que me dejará una cicatriz que no me permitirá nunca olvidarme de ese momento, además de un corte en el pie y por supuesto un susto de muerte en el cuerpo. Nos atienden y nos curan los socorristas.
11.00 de la mañana. El niño parece haberse repuesto del susto como si nada. Yo en cambio nunca podría olvidar ese momento, y paso una muy mala mañana. Abrazo a la madre del niño. Al fin y al cabo la culpa fue mía, nunca debí dejar que el niño se metiese al agua solo. Necesito descansar, estoy agotado.
11.30 de la mañana. Avisados de lo que ha pasado, llegan mis padres a la playa. A mi hermano no le ha pasado nada. Yo estoy bien, aunque muy asustado. Mis padres también. Al final, todo acabó bien, pero fue difícil.
Transcurre tranquilamente la mañana en la playa, yo descansando, los socorristas ponen bandera roja para que nadie se meta al agua, y los demás vecinos juegan al fútbol playa. Los padres todavía tienen el susto en el cuerpo, es normal.
14.00 horas. Hora de ir a comer. Por supuesto comemos un restaurante. No acepto ningún tipo de agasajo o ofrecimiento especial por hacer lo que he hecho. Al fin y al cabo es algo que tenía que hacer. Sólo quiero apartar el asunto (olvidarlo, después de 3 años, me sigue siendo imposible).
16.00 horas. Una persona a la que consideraba muy especial para mí, aparentemente, está ignorando todos los mensajes que le mando diciéndole que necesito hablar con ella, que he pasado un rato muy difícil. En principio quería haber pasado, como mínimo, un día con ella en la playa, ya que ella también estaba veraneando por la zona. En ese momento recibo un mensaje. Esa persona nunca más volvería a hacerme caso. Nuestra relación había acabado para siempre. ¿La razón? Todavía la sigo buscando.
El resto del día no ocurrió nada especial, volvimos a Logroño. Pero el balance de esas 6 horas fue excelente: perdí la persona más especial para mí en aquél momento y casi pierdo a otra persona. Pésimo balance para un día de vacaciones...
Con los recuerdos del pasado se recrean los actos del presente, y la circunstancia no ha podido ser más devastadora. Aquí va.
A las 10 de la noche me comenta mi madre que mis tíos nos han ofrecido ir a la playa de Zarautz a pasar el día al día siguiente. Al principio me muestro un poco reacio a aceptar, pero después de pensar ciertas cosas no precisamente positivas finalmente acepto ir. Sé a ciencia cierta que no me he equivocado con esta decisión.
8.30 de la mañana. Vamos a casa de mis tíos y conocemos a las personas que nos van a acompañar. Seremos un total de 10 personas. Con una de esas personas yo no contaba, ni mucho menos. Esa persona puede cambiar todo el viaje y su significado. Pero en ese momento no me doy cuenta.
10.00 de la mañana. Paramos en nuestro viaje a Zarautz para comer algo y reponer fuerzas. Me empiezo a sentir un poco extraño, diría que algo incómodo, con la presencia de dicha persona.
11.30 de la mañana. Hemos llegado a Zarautz. Vamos a buscar sitio en una playa abarrotada. Al fin lo encontramos. Lo que ocurre a partir de ahí es muy simple.
El resto del día, siento una extraña sensación de incomodidad. Me vienen a la mente los recuerdos del pasado que he descrito anteriormente. Una persona muy especial para mí con la que quería pasar un día en la playa. Habría sido un día inolvidable.
Lo que debió pasar hace 3 años con una persona muy especial, un encuentro en la playa, ocurre 3 años después con una persona totalmente aleatoria, que a priori no significa nada para mí, al menos románticamente hablando. Pero es inevitable conectar la idea que tuviste hace 3 años con el día de hoy.
Me mira y me siento incómodo. La chica es guapa, pero es muy joven, demasiado para mí. Pero me ocurre algo inevitable. En ella veo los ojos de aquella otra chica, con la que debí haber pasado un bonito día hace 3 años. Por supuesto no ocurre nada, tengo muy claro qué tengo que hacer. Básicamente soy yo mismo, con todos mis defectos y todas mis virtudes.
En multitud de ocasiones siento que debo acercarme, o hablarle y tratar de romper el hielo de alguna manera. Pero sé que no debo hacerlo. Sólo me estoy dejando arrastrar por el pasado, por una idea de día maravilloso que nunca ocurrió cuando tenía que ocurrir.
Esta chica no tiene ninguna culpa de lo sucedido, por supuesto, aunque nunca me llegase a esperar su presencia. Simplemente, su presencia allí me recordó partes de mi pasado que preferiría no recordar. Pero ahora tengo unos días para pensar. Lo del pasado ya está superado, pero no por eso he dejado de pensar en ello en ciertas ocasiones. En qué podría haber pasado con aquella chica. Ahora, toca irremediablemente volver a pensar.
Empiezo a creer que el amor no está hecho para mí. No se si alegrarme o pegarme un tiro.
P.D.: Mas allá de que esto haya ocurrido, he de decir que estoy tremendamente contento por haber aceptado el ir a la playa ayer. Definitivamente era algo que necesitaba y pasé un muy buen día en compañía de gente muy maja que no conocía. Esto que he contado no me hace ni mucho menos arrepentirme de haber ido. Lo necesitaba y, mas allá de todo esto, me lo pasé como un enano. Puede ayudarme a reconducir mi estilo de vida, poco más puedo pedir. Gracias a mis tíos, por supuesto.
Viaje a Cantabria para pasar dos días "de vacaciones" visitando la playa y la zona. Cantabria es precioso, os lo recomiendo de verdad. Acompañados de un grupo de vecinos (y amigos, por supuesto) comienza el día yendo a la playa.
10 de la mañana. Jugamos a fútbol playa un rato hasta que nos aburrimos. Ahí es el momento de entrar en la playa, en el agua. Los socorristas aún no han llegado. Mis padres no están, pero sí todos los demás padres.
10.15 de la mañana. Uno de los hijos de unos vecinos (de 6 años) se mete al agua desconsideradamente y sin tomar precauciones. Sólo puedo mirar atónito como se va alejando, alejando... y sólo me queda una opción: ir a por él.
10.20 de la mañana. La resaca del mar es muy fuerte. Nos ha transportado a los dos hacia adentro, hacia muy adentro, del mar. El niño tiene 6 años y no sabe nadar. Yo puedo nadar, pero no puedo nadar por el, así que no me puedo mover. Tengo que ayudar al niño y quedarme con él.
10.25 de la mañana. Un hombre que estaba pescando en una roca nos ve y avisa a una lancha pesquera que estaba aún más al fondo que nosotros. Para cuando es avisada la lancha para venir a por nosotros, aparece (por fin) el socorrista. Por fortuna no nos va a pasar nada. Estuvo cerca.
10.40 de la mañana. Una vez estamos fuera del agua, me doy cuenta de que tengo un corte en el brazo que me dejará una cicatriz que no me permitirá nunca olvidarme de ese momento, además de un corte en el pie y por supuesto un susto de muerte en el cuerpo. Nos atienden y nos curan los socorristas.
11.00 de la mañana. El niño parece haberse repuesto del susto como si nada. Yo en cambio nunca podría olvidar ese momento, y paso una muy mala mañana. Abrazo a la madre del niño. Al fin y al cabo la culpa fue mía, nunca debí dejar que el niño se metiese al agua solo. Necesito descansar, estoy agotado.
11.30 de la mañana. Avisados de lo que ha pasado, llegan mis padres a la playa. A mi hermano no le ha pasado nada. Yo estoy bien, aunque muy asustado. Mis padres también. Al final, todo acabó bien, pero fue difícil.
Transcurre tranquilamente la mañana en la playa, yo descansando, los socorristas ponen bandera roja para que nadie se meta al agua, y los demás vecinos juegan al fútbol playa. Los padres todavía tienen el susto en el cuerpo, es normal.
14.00 horas. Hora de ir a comer. Por supuesto comemos un restaurante. No acepto ningún tipo de agasajo o ofrecimiento especial por hacer lo que he hecho. Al fin y al cabo es algo que tenía que hacer. Sólo quiero apartar el asunto (olvidarlo, después de 3 años, me sigue siendo imposible).
16.00 horas. Una persona a la que consideraba muy especial para mí, aparentemente, está ignorando todos los mensajes que le mando diciéndole que necesito hablar con ella, que he pasado un rato muy difícil. En principio quería haber pasado, como mínimo, un día con ella en la playa, ya que ella también estaba veraneando por la zona. En ese momento recibo un mensaje. Esa persona nunca más volvería a hacerme caso. Nuestra relación había acabado para siempre. ¿La razón? Todavía la sigo buscando.
El resto del día no ocurrió nada especial, volvimos a Logroño. Pero el balance de esas 6 horas fue excelente: perdí la persona más especial para mí en aquél momento y casi pierdo a otra persona. Pésimo balance para un día de vacaciones...
Con los recuerdos del pasado se recrean los actos del presente, y la circunstancia no ha podido ser más devastadora. Aquí va.
A las 10 de la noche me comenta mi madre que mis tíos nos han ofrecido ir a la playa de Zarautz a pasar el día al día siguiente. Al principio me muestro un poco reacio a aceptar, pero después de pensar ciertas cosas no precisamente positivas finalmente acepto ir. Sé a ciencia cierta que no me he equivocado con esta decisión.
8.30 de la mañana. Vamos a casa de mis tíos y conocemos a las personas que nos van a acompañar. Seremos un total de 10 personas. Con una de esas personas yo no contaba, ni mucho menos. Esa persona puede cambiar todo el viaje y su significado. Pero en ese momento no me doy cuenta.
10.00 de la mañana. Paramos en nuestro viaje a Zarautz para comer algo y reponer fuerzas. Me empiezo a sentir un poco extraño, diría que algo incómodo, con la presencia de dicha persona.
11.30 de la mañana. Hemos llegado a Zarautz. Vamos a buscar sitio en una playa abarrotada. Al fin lo encontramos. Lo que ocurre a partir de ahí es muy simple.
El resto del día, siento una extraña sensación de incomodidad. Me vienen a la mente los recuerdos del pasado que he descrito anteriormente. Una persona muy especial para mí con la que quería pasar un día en la playa. Habría sido un día inolvidable.
Lo que debió pasar hace 3 años con una persona muy especial, un encuentro en la playa, ocurre 3 años después con una persona totalmente aleatoria, que a priori no significa nada para mí, al menos románticamente hablando. Pero es inevitable conectar la idea que tuviste hace 3 años con el día de hoy.
Me mira y me siento incómodo. La chica es guapa, pero es muy joven, demasiado para mí. Pero me ocurre algo inevitable. En ella veo los ojos de aquella otra chica, con la que debí haber pasado un bonito día hace 3 años. Por supuesto no ocurre nada, tengo muy claro qué tengo que hacer. Básicamente soy yo mismo, con todos mis defectos y todas mis virtudes.
En multitud de ocasiones siento que debo acercarme, o hablarle y tratar de romper el hielo de alguna manera. Pero sé que no debo hacerlo. Sólo me estoy dejando arrastrar por el pasado, por una idea de día maravilloso que nunca ocurrió cuando tenía que ocurrir.
Esta chica no tiene ninguna culpa de lo sucedido, por supuesto, aunque nunca me llegase a esperar su presencia. Simplemente, su presencia allí me recordó partes de mi pasado que preferiría no recordar. Pero ahora tengo unos días para pensar. Lo del pasado ya está superado, pero no por eso he dejado de pensar en ello en ciertas ocasiones. En qué podría haber pasado con aquella chica. Ahora, toca irremediablemente volver a pensar.
Empiezo a creer que el amor no está hecho para mí. No se si alegrarme o pegarme un tiro.
P.D.: Mas allá de que esto haya ocurrido, he de decir que estoy tremendamente contento por haber aceptado el ir a la playa ayer. Definitivamente era algo que necesitaba y pasé un muy buen día en compañía de gente muy maja que no conocía. Esto que he contado no me hace ni mucho menos arrepentirme de haber ido. Lo necesitaba y, mas allá de todo esto, me lo pasé como un enano. Puede ayudarme a reconducir mi estilo de vida, poco más puedo pedir. Gracias a mis tíos, por supuesto.
06/08/10
... Y todo salió bien
Lo que ayer pensé que no me apetecía, ir a la playa hoy, al final ha sido una muy buena decisión por mi parte. El día ha salido fantástico y lo hemos pasado muy bien, además hemos conocido gente interesante y maja.
Pero con la playa llegan los recuerdos del pasado y te das cuenta que una situación que esperaste que ocurriera hace, ni más ni menos, que 3 años... ocurre ahora en circunstancias absolutamente distintas. En vez de en Cantabria con una persona elegida, en Zarautz con una persona aleatoria.
Es complicado de entender, pero este mero símil con el pasado va a causar que muchos pensamientos que antes no me invadían ahora vuelvan a mí. Aunque después de 2 años de no pensar en lo que pasó, no me afectará. Pero me hará pensar.
Ya se lo que tengo que hacer. Seguir adelante... y acabar con mi aborrecimiento hacia el mundo.
Pero con la playa llegan los recuerdos del pasado y te das cuenta que una situación que esperaste que ocurriera hace, ni más ni menos, que 3 años... ocurre ahora en circunstancias absolutamente distintas. En vez de en Cantabria con una persona elegida, en Zarautz con una persona aleatoria.
Es complicado de entender, pero este mero símil con el pasado va a causar que muchos pensamientos que antes no me invadían ahora vuelvan a mí. Aunque después de 2 años de no pensar en lo que pasó, no me afectará. Pero me hará pensar.
Ya se lo que tengo que hacer. Seguir adelante... y acabar con mi aborrecimiento hacia el mundo.
05/08/10
I want out
Hacía mucho tiempo que no escribía para desahogarme, pero una vez más vuelvo a sentir esa imperiosa necesidad. Necesidad creada por una simple reflexión que me ha llevado a pensar, a creer, a estar convencido de que me estoy desaprovechando a mí mismo.
La cosa es simple. La raza humana que me rodea me seduce tan poco que muchas veces me he refugiado en un mundo que se adapta muchísimo mejor a mis cualidades y a mi forma de pensar. Yo no soy yo si estoy rodeado de personas con las que no estoy a gusto, sólo soy una sombra de mí mismo. Y cuando las personas con las que estoy a gusto no están, ya directamente no soy ni una sombra de mí mismo. Soy como un fantasma.
Quiero romper esto. Quiero luchar contra mi desencanto por la vida. Quiero encontrar algo en lo que sentirme a gusto y no siempre depender de las personas con las que me siento a gusto. Ellos no viven (ni pueden, ni deben) para mí. Ellos no pueden estar siempre disponibles.
Ellos son las mejores personas, junto a mi familia. Pero soy consciente de que todo eso ya lo tengo. Ahora sólo necesito encontrar algo que me haga feliz y en lo que pueda invertir mi tiempo. Algo... y quizás, alguien. Sólo quizás.
Necesito acabar con este desencanto ya. Por mi propio bien, y por el bien de los que me quieren o me aprecian. Pero no sé por dónde empezar.
Mañana me voy a la playa como primera solución de urgencia. Un sitio que me trae muy malos recuerdos. Que sea lo que Dios quiera.
La cosa es simple. La raza humana que me rodea me seduce tan poco que muchas veces me he refugiado en un mundo que se adapta muchísimo mejor a mis cualidades y a mi forma de pensar. Yo no soy yo si estoy rodeado de personas con las que no estoy a gusto, sólo soy una sombra de mí mismo. Y cuando las personas con las que estoy a gusto no están, ya directamente no soy ni una sombra de mí mismo. Soy como un fantasma.
Quiero romper esto. Quiero luchar contra mi desencanto por la vida. Quiero encontrar algo en lo que sentirme a gusto y no siempre depender de las personas con las que me siento a gusto. Ellos no viven (ni pueden, ni deben) para mí. Ellos no pueden estar siempre disponibles.
Ellos son las mejores personas, junto a mi familia. Pero soy consciente de que todo eso ya lo tengo. Ahora sólo necesito encontrar algo que me haga feliz y en lo que pueda invertir mi tiempo. Algo... y quizás, alguien. Sólo quizás.
Necesito acabar con este desencanto ya. Por mi propio bien, y por el bien de los que me quieren o me aprecian. Pero no sé por dónde empezar.
Mañana me voy a la playa como primera solución de urgencia. Un sitio que me trae muy malos recuerdos. Que sea lo que Dios quiera.
09/06/10
El verdadero "yo"
Hay situaciones en las que estás evasivo, "distante", sin mostrar todo lo que llevas dentro, sea lo que sea. Hay veces que es mejor no exteriorizar lo malo, pero también hay pocas ocasiones para sacar todo lo bueno que llevas dentro. Una persona, una acción de una persona, un pensamiento o cualquier otra cosa puede influir claramente en que no des lo mejor de ti en un momento dado.
Y es que no siempre podemos sacar a pasear a nuestro verdadero yo. De hecho, la mayoría de las veces no podemos (ni debemos). Porque la gente que no tiene que conocer tu verdadero yo no se merece que se lo muestres.
Ayer saqué a pasear a mi verdadero yo. Y se lo pasó de maravilla. Todos los factores acompañaron, y es por ello que os estoy agradecido. Tomé la decisión correcta.
Hace casi 2 años conocí a una persona que a primer golpe de vista no me causó una impresión precisamente agradable. Hoy, casi 2 años después, he de decir que ignoro totalmente los primeros golpes de vista. Tanto para lo bueno, como para lo malo.
Más allá de la diversión... semana de exámenes. Estudiad y dejaos de hacer el tonto. Salvo si es estrictamente necesario. Y definitivamente para mí, ayer, lo era. Ahora, sólo estudiar.
02/05/10
A todas las madres del mundo...
... felicidades!!
Entramos en un día de familia. Un día en el que lo primero que debemos hacer es felicitar a nuestra madre. ¿Por qué? Porque es la persona que se ocupa de nosotros y se preocupa las 24 horas del día (aunque a veces lo haga en exceso).
Porque es la persona que nos lava los calzoncillos, que nos hace la comida (al menos en mi caso), que nos hace la cama todas las mañanas cuando nos vamos a la Universidad, que, al fin y al cabo, tiene la infinita paciencia de aguantarnos todos los días (aunque a veces tengamos la sensación de que les aguantamos nosotros a ellas...)
Y es que, a los que podemos disfrutar de tener un familia, y por tanto, una madre y un padre en condiciones... ¿quién puede reprocharles nada? Ellos son una gran parte de nuestra vida, por mucho que muchos de vosotros queráis que os dejen en paz y que no se metan en vuestros asuntos. A todos ellos: le diría a vuestros padres que dejen de daros dinero y que dejen de lavaros la ropa.
A todas las madres del mundo... ¡feliz día de la madre! Y muchas gracias por aguantarnos, a veces es una tarea muy complicada. Gracias, también, a todos los padres.
A la mía en particular... gracias por todo. Igual que a mi padre. Y mi hermano. Os quiero mucho.
P.D.: No dudéis en decir a los miembros de vuestra familia que les queréis. Es mucho más fácil que decírselo al sexo opuesto. No seáis maricas.
01/05/10
Minucias
El ser humano tiene una extraña cualidad: la tendencia a hacer montañas de problemas ínfimos que ni se acercan en importancia a lo importante de verdad.
Esto puede repercutir negativamente en varios aspectos. Es posible que incluso podamos dejar de dar importancia a "problemas" (u obligaciones) muchísimo mas importantes sólo porque nos estamos comiendo la cabeza con una cosa que no tiene excesiva importancia.
Esto puede, bueno, DEBE, llevarnos a pensar una cosa: ¿realmente son los detalles, las cosas pequeñas, las "minucias", tan importantes en nuestra vida que incluso podríamos dejar de lado lo más importante sólo por ello? Pregunta retórica, por supuesto, cada uno es libre de pensar lo que quiera, pero si nos paramos a pensar detenidamente seguramente la respuesta universal sería "SÍ".
Y es que esta situación sólo se puede solucionar de una manera: pararse a pensar. Debemos pararnos a pensar cuál es la importancia real de esas cosas comparada a nuestras obligaciones o problemas (nuestra "vida", al fin y al cabo). Si no nos paramos a pensarlo, probablemente sigamos comiéndonos la cabeza más y más, y eso nunca será bueno.
Y es que pensar no está de más. Pensar no sólo en lo que piensas tú, si no también en lo que piensan los demás. Pensar que por estar pensando cosas en las que no deberías pensar puedes estar haciendo daño, o cuando menos frustando a ciertas personas. Y sobre todo pensar en tí, en como tienes que estar tú, puesto que si tú no estás bien, las demás personas, en cierto modo, tampoco lo estarán. Excepto tus enemigos, claro.
Parémonos a pensar que las minucias carecen de excesiva importancia una vez comencemos a darnos cuenta de que les damos demasiada. Y es que muchos problemas son causados por la defensa de estas pequeñas cosas que realmente no tienen excesiva importancia pero pueden convertirse en la piedra angular de un gran conflicto.
Yo he cometido un error... y no lo volveré a hacer. Perdón a todos aquellos a los que haya podido fastidiar por estar frustrado. He vuelto.
P.D.: Mención especial para Jorge, que me comentó la posibilidad de alegrar un poco el blog con imágenes o videos. Lo haría querido amigo, pero este blog sólo va destinado a escribir. Las tonterías, para el Tuenti, o "Tonti", que al fin y al cabo se parecen :)
11/04/10
La vuelta a la rutina
Una vez más, toca volver a la rutina después de 11 días de vacaciones.
Pero repito...
A menudo, solemos confundir lo que nos fastidia con lo que es malo. Y al contrario de lo que podamos pensar, la vuelta a la rutina no es algo malo.
¿Que nos fastidia? Por supuesto.
Pero personalmente, prefiero poner orden en mi vida. Tener 11 días de desorden puro puede llegar a ser, ya no solo divertido, sino algo increíblemente necesario. Pero tan necesario como son esos días, es la necesidad de ponerles fin.
Al final, toca ordenarse la vida para poder llegar a algo, para sentirte bien contigo mismo y poder llevar apropiadamente tus obligaciones.
Pero la naturaleza humana nos hace ser desordenados por naturaleza. Y la rutina es algo que sencillamente nos ordena la vida, sin ser algo "material". Por ello no es mala.
Pero repito...
¿Que nos fastidia? Por supuesto.
17/03/10
Peritos
El mundo universitario, al menos el riojano, está revolucionado de nuevo. Toda esta gigantesca revolución gira alrededor de una palabra: PERITOS. La primera de las grandes fiestas universitarias en nuestra comunidad.
Como siempre, enormes masas de estudiantes inician sus planes el Lunes para desembocar en un Jueves planeado lo mejor posible. Por supuesto toda esta masa se unirá en un mismo pequeño espacio físico donde habrá más peso en alcohol que en carne humana.
La pregunta es... ¿merece la pena montar tal alboroto sólo por una cosa que puedes hacer cualquier día de un verano cualquiera? Entiendo que la masa universitaria tiene que hacer frente a las restricciones que intenta implantar el vicerrectorado y que la fiesta de Peritos es sagrada... pero creo que no es para tanto.
En Peritos la gente básicamente empieza a beber desde las 10 de la mañana... y acaba a las 10 de la mañana del día siguiente (y algunos tampoco). Es decir, el gasto en alcohol dicho día es más que considerable, y probablemente innecesario debido a la posibilidad de encontrarse con una gran multitud de personas que conoces.
El problema de la fiesta de Peritos es básicamente que la gente planea toda la fiesta en torno a algo inerte: la bebida. Sin bebida no hay Peritos... ni hay nada. Es muy triste, que todo el plan para Peritos sea beber, beber, beber, y estar con algunas personas (y cuando ya falle el riego).
Como yo detesto a la masa universitaria, cumpliré con mis horarios lectivos. Por la noche, cuando tenga la oportunidad de estar con mi gente, mis grandes compañeros informáticos, estaré presente, haciendo el parias igual que siempre. Pero no estoy dispuesto a dejar clases de lado por seguir a la multitud, como todos los que seguís este blog asiduamente sabéis de sobra.
Preveo una cena de las buenas, con mucha juerga, muchas risas, con mis grandes compañeros, bastante cerveza, una buena cena para abrir boca y una buena juerga después. Bueno, más bien esto último, más que preveerlo, lo espero. Porque si la noche, nada más después de la cena, se desvía hacia territorio indeseado, el viaje acabará ahi.
Concept: prohibido. Yoke: prohibido. Dos horribles sitios a los que no entraré de ninguna de las maneras. Y es que cuando la noche llegue al punto que a los más populares les apetece ir a una de las discotecas, mi noche se acabará. Yo me lo habré pasado bien y todos los demás se lo podrán pasar bien... a su manera.
Todos tenemos nuestra manera particular de pasarlo bien, la mía no es como la de la inmensa mayoría de los universitarios. Me gusta estar con mi gente y pasarlo bien con ellos, nada más. Seguir a una masa no me parece divertido, pero tampoco voy a decirle a nadie que no lo haga. Sólo que yo no les seguiré.
Así os puedo decir a todos: DISFRUTAD DE PERITOS!!
P.D.: Y por supuesto, no traicionéis vuestros principios. Para pasarlo bien, bien de verdad, la única forma es que seáis vosotros mismos. Disfrutad!
Como siempre, enormes masas de estudiantes inician sus planes el Lunes para desembocar en un Jueves planeado lo mejor posible. Por supuesto toda esta masa se unirá en un mismo pequeño espacio físico donde habrá más peso en alcohol que en carne humana.
La pregunta es... ¿merece la pena montar tal alboroto sólo por una cosa que puedes hacer cualquier día de un verano cualquiera? Entiendo que la masa universitaria tiene que hacer frente a las restricciones que intenta implantar el vicerrectorado y que la fiesta de Peritos es sagrada... pero creo que no es para tanto.
En Peritos la gente básicamente empieza a beber desde las 10 de la mañana... y acaba a las 10 de la mañana del día siguiente (y algunos tampoco). Es decir, el gasto en alcohol dicho día es más que considerable, y probablemente innecesario debido a la posibilidad de encontrarse con una gran multitud de personas que conoces.
El problema de la fiesta de Peritos es básicamente que la gente planea toda la fiesta en torno a algo inerte: la bebida. Sin bebida no hay Peritos... ni hay nada. Es muy triste, que todo el plan para Peritos sea beber, beber, beber, y estar con algunas personas (y cuando ya falle el riego).
Como yo detesto a la masa universitaria, cumpliré con mis horarios lectivos. Por la noche, cuando tenga la oportunidad de estar con mi gente, mis grandes compañeros informáticos, estaré presente, haciendo el parias igual que siempre. Pero no estoy dispuesto a dejar clases de lado por seguir a la multitud, como todos los que seguís este blog asiduamente sabéis de sobra.
Preveo una cena de las buenas, con mucha juerga, muchas risas, con mis grandes compañeros, bastante cerveza, una buena cena para abrir boca y una buena juerga después. Bueno, más bien esto último, más que preveerlo, lo espero. Porque si la noche, nada más después de la cena, se desvía hacia territorio indeseado, el viaje acabará ahi.
Concept: prohibido. Yoke: prohibido. Dos horribles sitios a los que no entraré de ninguna de las maneras. Y es que cuando la noche llegue al punto que a los más populares les apetece ir a una de las discotecas, mi noche se acabará. Yo me lo habré pasado bien y todos los demás se lo podrán pasar bien... a su manera.
Todos tenemos nuestra manera particular de pasarlo bien, la mía no es como la de la inmensa mayoría de los universitarios. Me gusta estar con mi gente y pasarlo bien con ellos, nada más. Seguir a una masa no me parece divertido, pero tampoco voy a decirle a nadie que no lo haga. Sólo que yo no les seguiré.
Así os puedo decir a todos: DISFRUTAD DE PERITOS!!
P.D.: Y por supuesto, no traicionéis vuestros principios. Para pasarlo bien, bien de verdad, la única forma es que seáis vosotros mismos. Disfrutad!
08/03/10
Nadie tiene que demostrarme nada
La mayoría de las veces que una persona lucha por su libertad se equivoca. Luchar por tu libertad implica la posibilidad de perderla, no de ganarla. El hombre es libre por naturaleza.
Y por esa naturaleza, el hombre puede hacer lo que quiera. Y en general, no tiene que demostrarle nada a nadie. Y si así lo cree, primero debe demostrarse cosas a sí mismo. Comunmente, querer demostrarle algo a alguien es engañarse profundamente a uno mismo y estar dispuesto a renunciar por unos breves momentos a tu verdadero "yo".
Existen apelativos para la mayoría de los comportamientos humanos. Por desgracia (o por justicia) la mayoría de aspecto negativo. Cuando una persona cometa un acto de algún tipo, recibirá automáticamente uno de estos apelativos. Subjetivo, por supuesto.
Predicar con unas ideas y de repente mostrar un comportamiento totalmente opuesto es algo que un ser humano puede hacer, porque es libre. Otra cosa es cómo le considere el resto de su especie a partir de hacer algo tan humillante, sobre todo para sí mismo. Y es que la libertad de actuar conlleva inmediatamente libertad de juicio hacia dicha actuación.
Una persona tiene total derecho de defender su innata libertad, a pensar y actuar por sí misma y hacer lo que crea conveniente. Hay personas con un criterio más acertado y otras con criterios menos acertados, que a menudo tienen la intención de limitar la libertad de otras personas en favor de la suya propia (lo que acaba provocando autodestrucción).
Defender un criterio y aplicar otro totalmente opuesto es algo que habitualmente convertirá a una persona en repudiada. Hay dos opciones:
1) Si predicas con una idea, actúa a rajatabla acordemente con lo que predicas.
2) No prediques con ninguna idea.
Y es que la ideología es a día de hoy algo que se comenta rápidamente y a la mínima, y especialmente me llama la atención en el caso de los jóvenes. Cada uno debería tener su propia ideología de vida y guardársela para si mismo, así no tendría que demostrar nada a nadie. Pero predicar con una cosa y hacer otra opuesta es algo muy feo. Y entonces el querer demostrar algo implica que tu idea es automáticamente toda la contraria. Una persona libre que piensa por si misma, no tiene que demostrar nada a nadie, ni arrepentirse de sus actos.
Por eso, si predicas con unas ideas y actúas de una manera diametralmente opuesta, sencillamente... no me interesas. Y si intentas demostrarme algo que tu sabes que no es cierto... es que ya sencillamente no te quiero ni ver.
P.D.: Ya se acabó el torneo de baloncesto, así que ahora dedicaré casi el 100% de los Viernes a estar con gente a la que en los últimos tiempos no he podido dedicarle excesiva atención. Los estudios universitarios me van teniendo bastante ocupado y ni siquiera he podido estar casi con los colegas más básicos Chava, Monty, Carlos... a partir de ahora se os promete más atención, y perdón por no salir demasiado, el Sábado me lo pasé de puta madre, y los que quedan por venir a partir de ahora ;)
Y por esa naturaleza, el hombre puede hacer lo que quiera. Y en general, no tiene que demostrarle nada a nadie. Y si así lo cree, primero debe demostrarse cosas a sí mismo. Comunmente, querer demostrarle algo a alguien es engañarse profundamente a uno mismo y estar dispuesto a renunciar por unos breves momentos a tu verdadero "yo".
Existen apelativos para la mayoría de los comportamientos humanos. Por desgracia (o por justicia) la mayoría de aspecto negativo. Cuando una persona cometa un acto de algún tipo, recibirá automáticamente uno de estos apelativos. Subjetivo, por supuesto.
Predicar con unas ideas y de repente mostrar un comportamiento totalmente opuesto es algo que un ser humano puede hacer, porque es libre. Otra cosa es cómo le considere el resto de su especie a partir de hacer algo tan humillante, sobre todo para sí mismo. Y es que la libertad de actuar conlleva inmediatamente libertad de juicio hacia dicha actuación.
Una persona tiene total derecho de defender su innata libertad, a pensar y actuar por sí misma y hacer lo que crea conveniente. Hay personas con un criterio más acertado y otras con criterios menos acertados, que a menudo tienen la intención de limitar la libertad de otras personas en favor de la suya propia (lo que acaba provocando autodestrucción).
Defender un criterio y aplicar otro totalmente opuesto es algo que habitualmente convertirá a una persona en repudiada. Hay dos opciones:
1) Si predicas con una idea, actúa a rajatabla acordemente con lo que predicas.
2) No prediques con ninguna idea.
Y es que la ideología es a día de hoy algo que se comenta rápidamente y a la mínima, y especialmente me llama la atención en el caso de los jóvenes. Cada uno debería tener su propia ideología de vida y guardársela para si mismo, así no tendría que demostrar nada a nadie. Pero predicar con una cosa y hacer otra opuesta es algo muy feo. Y entonces el querer demostrar algo implica que tu idea es automáticamente toda la contraria. Una persona libre que piensa por si misma, no tiene que demostrar nada a nadie, ni arrepentirse de sus actos.
Por eso, si predicas con unas ideas y actúas de una manera diametralmente opuesta, sencillamente... no me interesas. Y si intentas demostrarme algo que tu sabes que no es cierto... es que ya sencillamente no te quiero ni ver.
P.D.: Ya se acabó el torneo de baloncesto, así que ahora dedicaré casi el 100% de los Viernes a estar con gente a la que en los últimos tiempos no he podido dedicarle excesiva atención. Los estudios universitarios me van teniendo bastante ocupado y ni siquiera he podido estar casi con los colegas más básicos Chava, Monty, Carlos... a partir de ahora se os promete más atención, y perdón por no salir demasiado, el Sábado me lo pasé de puta madre, y los que quedan por venir a partir de ahora ;)
01/02/10
Material...
En ocasiones, las personas somos juzgadas por nuestras posesiones. Mejor dicho, no sólo juzgadas, si no en general valoradas. Somos valorados por aquello que tenemos, material o psicológicamente. Algo que de alguna manera nos diferencia de los demás.
Y es que a menudo somos más valorados por lo que tenemos que por lo que somos. La gente, el ser humano común, es más dado a tratar de entender (o pensar que entiende) a una persona a través de lo que ve que esa persona tiene y el no. En algunos casos, esto provoca envidia. En otros casos, genera admiración. ¿Y qué es la admiración? No es sino un tipo sano de envidia. Y no queda tan claro si es sano.
El ser humano tiene una mentalidad tan materialista que lo único que le importa de los demás es lo que tienen, no lo que son. Eso radica en que ya le hayamos perdido el respeto incluso a nuestra propia raza. La humana, para los que no lo recuerden... o no lo sepan.
Y es que los seres humanos deberíamos ser juzgados por los otros seres humanos por cómo somos, y no por lo que tenemos. Pero lo cierto es que los seres humanos son por naturaleza reacios a mostrar sus sentimientos, a destaparse como verdaderamente son, y sólo siguen un camino que otros le aseguran que es el mejor. Un camino basado en la envidia y escalonado ordenadamente segun el status social.
En lo más alto de esta pirámide está el rico, el guapo, el popular. Aquel al que le podrías decir "eres tan pobre que sólo tienes dinero". Aquel al que persiguen todas las personas de su sexo opuesto (y un cierto sector de su propio sexo) sencillamente por la popularidad alcanzada, muchas veces, sin ningún motivo. En general, personas que tienen cosas, físicas o psicológicas, que otros no tienen. Lo cual, como he dicho, genera envidia, o admiración. Es decir, envidia.
A pesar de ello aún hay gente que prefiere vivir a la sombra de ésta pirámide anteriormente mencionada, puesto que siente que no se identifica con ninguna de las especies que en ella figuran. Unas personas a las que la fama, la popularidad y los bienes materiales les importan bastante poco. Unas personas que juzgan a los demás SÓLO por como son, y no lo hacen hasta conocer "bien" (que no "del todo") a dichas personas.
Y es que juzgar precipitadamente es, en el 99'9% de los casos, equivocarse. Lo que una persona tiene no te da derecho (ni pruebas) para pensar que una persona es de una forma o de otra. Una persona puede tener una gran suerte de poseer algo que tu nunca podrías soñar, pero ser la persona más noble que conocerás en tu vida. Aunque, por supuesto, eso es muy difícil, ya que, como todo sabemos, lo material transforma al ser humano, incluso llegando a cambiarle por completo. "Dale a un hombre poder y lo conocerás".
Las posesiones no hacen al ser humano. El ser humano se hace a sí mismo. El ser humano ha sido dotado de la capacidad de pensar, y nuestra raza debería ser lo suficientemente fuerte para domar los sentimientos que le provocan los bienes materiales. Pero no lo es, y no sólo eso, si no que además una gran parte de la humanidad antepondría algún bien material a casi cualquier miembro de su propia especie. Los humanos despreciamos a los humanos y adoramos lo inerte, lo que no tiene vida, ni sentimientos, pero los humanos si los tenemos hacia ello.
Se dice que lo inerte destruirá a la humanidad. Por una parte es mentira, por otra verdad. Será la humanidad la que algún dia acabe con la humanidad, con la simple razón de una disputa por algo inerte, o lo que es peor, algo absolutamente abstracto y físicamente inexistente e indemostrable como pueden ser política o religión. El ser humano ha sido creado para destruirse a sí mismo, o bien el ser humano ha desarrollado y explotado todos los recursos naturales de los que ha dispuesto a lo largo de los años... para destruirse a sí mismo.
Y así nos va...
Y es que a menudo somos más valorados por lo que tenemos que por lo que somos. La gente, el ser humano común, es más dado a tratar de entender (o pensar que entiende) a una persona a través de lo que ve que esa persona tiene y el no. En algunos casos, esto provoca envidia. En otros casos, genera admiración. ¿Y qué es la admiración? No es sino un tipo sano de envidia. Y no queda tan claro si es sano.
El ser humano tiene una mentalidad tan materialista que lo único que le importa de los demás es lo que tienen, no lo que son. Eso radica en que ya le hayamos perdido el respeto incluso a nuestra propia raza. La humana, para los que no lo recuerden... o no lo sepan.
Y es que los seres humanos deberíamos ser juzgados por los otros seres humanos por cómo somos, y no por lo que tenemos. Pero lo cierto es que los seres humanos son por naturaleza reacios a mostrar sus sentimientos, a destaparse como verdaderamente son, y sólo siguen un camino que otros le aseguran que es el mejor. Un camino basado en la envidia y escalonado ordenadamente segun el status social.
En lo más alto de esta pirámide está el rico, el guapo, el popular. Aquel al que le podrías decir "eres tan pobre que sólo tienes dinero". Aquel al que persiguen todas las personas de su sexo opuesto (y un cierto sector de su propio sexo) sencillamente por la popularidad alcanzada, muchas veces, sin ningún motivo. En general, personas que tienen cosas, físicas o psicológicas, que otros no tienen. Lo cual, como he dicho, genera envidia, o admiración. Es decir, envidia.
A pesar de ello aún hay gente que prefiere vivir a la sombra de ésta pirámide anteriormente mencionada, puesto que siente que no se identifica con ninguna de las especies que en ella figuran. Unas personas a las que la fama, la popularidad y los bienes materiales les importan bastante poco. Unas personas que juzgan a los demás SÓLO por como son, y no lo hacen hasta conocer "bien" (que no "del todo") a dichas personas.
Y es que juzgar precipitadamente es, en el 99'9% de los casos, equivocarse. Lo que una persona tiene no te da derecho (ni pruebas) para pensar que una persona es de una forma o de otra. Una persona puede tener una gran suerte de poseer algo que tu nunca podrías soñar, pero ser la persona más noble que conocerás en tu vida. Aunque, por supuesto, eso es muy difícil, ya que, como todo sabemos, lo material transforma al ser humano, incluso llegando a cambiarle por completo. "Dale a un hombre poder y lo conocerás".
Las posesiones no hacen al ser humano. El ser humano se hace a sí mismo. El ser humano ha sido dotado de la capacidad de pensar, y nuestra raza debería ser lo suficientemente fuerte para domar los sentimientos que le provocan los bienes materiales. Pero no lo es, y no sólo eso, si no que además una gran parte de la humanidad antepondría algún bien material a casi cualquier miembro de su propia especie. Los humanos despreciamos a los humanos y adoramos lo inerte, lo que no tiene vida, ni sentimientos, pero los humanos si los tenemos hacia ello.
Se dice que lo inerte destruirá a la humanidad. Por una parte es mentira, por otra verdad. Será la humanidad la que algún dia acabe con la humanidad, con la simple razón de una disputa por algo inerte, o lo que es peor, algo absolutamente abstracto y físicamente inexistente e indemostrable como pueden ser política o religión. El ser humano ha sido creado para destruirse a sí mismo, o bien el ser humano ha desarrollado y explotado todos los recursos naturales de los que ha dispuesto a lo largo de los años... para destruirse a sí mismo.
Y así nos va...
25/01/10
Balance 2009
Un poco tarde, lo sé, pero es obligado hacer un balance de lo que nos dejó 2009.
Este año pasado ha sido, en parte medio bueno, en parte muy malo. Si nos ceñimos a analizar la pura diversión, sólo regular. Si nos paramos a analizar la pura obligación, ha sido un año extremadamente horrible.
Aquí estoy, repitiendo el primer curso de la carrera, ahora reformada con el "Plan Bolonia" que no hace si no favorecer a los profesores y fastidiar a los estudiantes, además de romper el método de estudio universitario tradicional. Grado en Ingeniería Informática... este año parece que se presentan mucho mejor las cosas que en 2009. Mas allá de lo aprendido, el año pasado no hice absolutamente nada y, creedme, este año voy a cambiar mis errores. Ya los he empezado a cambiar, mejor dicho.
Ciñiéndome a la pura diversión, está claro que los ratos universitarios fueron un cachondeo y fueron maravillosos. Aquellas mañanas en la Sala 1, con nuestro ratón y teclado USB y nuestro iMac, mas una ración de Counter-Strike 1.6, Warcraft III y videos descojonantes, Metal a muerte, Online Football Manager, piques en el Comunio, Age of Empires... eran buenos tiempos. Lo más importante de todo, los compañeros de clase, que ya algunos han pasado al nivel de "colegas" e incluso de amigos. Pablo, Isma, Santi, Raúl, Diego... y compañía, ya sabéis, sois fantásticos, no cambieis hasta que al menos yo no me haya ido de la Universidad... también como no las noches con Chava, Raul, Mojito... grandes risas. Gran punto negativo, el verano, estudiando y sin poder ir a mis queridas fiestas de Badarán, de San Roque... que si bien ya no son lo que eran, lo cierto es que mis raíces están allí y sigo queriendo mucho a mi pueblo.
Pasamos a los agradecimientos:
- Dani, tu como siempre el primero, ya sabes, eres mi mejor amigo desde que éramos críos y, aunque últimamente nos vemos menos por el evidente hecho de que no estamos por Badarán y no vivimos en la ciudad... ya sabes, siempre estás ahí aunque últimamente no te necesite tanto, de cualquier forma me seguiré pasando por zona Nájera para tomarnos unas cervezas, jugar unos Pro Evolution guapos, tomar auténticos piscolabis destrozaestómagos, animar al Liverpool y headbangear con Viking Metal hasta que nos reviente la cabeza. Qué decir de Northern Warriors, llevamos más de 2 años... y los que nos quedan! Espero que en 2010 apruebes 3º y puedas solucionar tu futuro pronto y de la manera más positiva posible.
- Mi familia, coño, porque es lo que más quiero en el mundo, le pese a quién le pese. Siempre están ahí, me dan su cariño y su apoyo, para lo bueno y para lo malo, no puede haber gente que me quiera mas. Y como no soy uno más de esos adolescentes desagradecidos que siempre se olvidan de quién les mantiene, este post también va por ellos. Os quiero desde el fondo de mi alma.
- Chava, Raúl, Carlos. Por fin encontré con vosotros una gente habitual con la que salir de forma asidua, una gente en la que se puede confíar un mínimo exigido, gente sana, gente maja, gente sin complejos, gente sincera y gente a la que le gusta pasárselo bien sin hacer estupideces, gente sensata y simpática. Gracias, no se que haría sin vosotros, gañanes.
- Compañeros universitarios. Si tendría que ir uno por uno este post sería interminable, pero ya sabéis quiénes sois aquellos a los que os agradezco algo, Pablo, Ismael, Santiago, Raúl, Diego, Óscar... sois todos impresionantes, una gran fuente de humor del día a día sin la que mi vida rutinaria sería una auténtica mierda. Amigos frikormáticos, sois lo mejor de mi vida diaria después de mi familia, no cambiéis, sois MUY grandes!
- Carlos (Pozo, Talvi), mención especial para ti que eres el único que me suele comentar el blog además de Raúl, además de por eso gracias por abrirme a unos nuevos horizontes musicales que antes no quería descubrir, aunque ni por asomo pienses que abandonaré mi anterior cultura musical. Tu también estás ahí, en verde o en rojo, pero estás, y eso es de agradecer. ¿Te veré algún día por Logroño? Sabe Dios...
No olvidar a la gente con la que tengo más contacto por el Tuenti y por el MSN que en la vida real, que también me hecho unas buenas risas con vosotros! Y como no agradecer al que me haga ver la vida como realmente es, a la gente que es sincera (al menos conmigo) y a la gente que me aprecia.
Se encara 2010 con una gran fuerza de voluntad adquirida en los últimos tiempos, con un comienzo con exámenes a la vuelta de la esquina que, este año sí, pintan bastante bien.
Por ello, espero que todos tengáis en este 2010 la fuerza que requerís para cumplir todos vuestros nuevos y viejos objetivos, y por supuesto que tengáis un feliz 2010 en el que os pasen muchas cosas buenas y muy pocas malas, y que vuestros sueños se hagan realidad. Por pedir, que no quede...
Este año pasado ha sido, en parte medio bueno, en parte muy malo. Si nos ceñimos a analizar la pura diversión, sólo regular. Si nos paramos a analizar la pura obligación, ha sido un año extremadamente horrible.
Aquí estoy, repitiendo el primer curso de la carrera, ahora reformada con el "Plan Bolonia" que no hace si no favorecer a los profesores y fastidiar a los estudiantes, además de romper el método de estudio universitario tradicional. Grado en Ingeniería Informática... este año parece que se presentan mucho mejor las cosas que en 2009. Mas allá de lo aprendido, el año pasado no hice absolutamente nada y, creedme, este año voy a cambiar mis errores. Ya los he empezado a cambiar, mejor dicho.
Ciñiéndome a la pura diversión, está claro que los ratos universitarios fueron un cachondeo y fueron maravillosos. Aquellas mañanas en la Sala 1, con nuestro ratón y teclado USB y nuestro iMac, mas una ración de Counter-Strike 1.6, Warcraft III y videos descojonantes, Metal a muerte, Online Football Manager, piques en el Comunio, Age of Empires... eran buenos tiempos. Lo más importante de todo, los compañeros de clase, que ya algunos han pasado al nivel de "colegas" e incluso de amigos. Pablo, Isma, Santi, Raúl, Diego... y compañía, ya sabéis, sois fantásticos, no cambieis hasta que al menos yo no me haya ido de la Universidad... también como no las noches con Chava, Raul, Mojito... grandes risas. Gran punto negativo, el verano, estudiando y sin poder ir a mis queridas fiestas de Badarán, de San Roque... que si bien ya no son lo que eran, lo cierto es que mis raíces están allí y sigo queriendo mucho a mi pueblo.
Pasamos a los agradecimientos:
- Dani, tu como siempre el primero, ya sabes, eres mi mejor amigo desde que éramos críos y, aunque últimamente nos vemos menos por el evidente hecho de que no estamos por Badarán y no vivimos en la ciudad... ya sabes, siempre estás ahí aunque últimamente no te necesite tanto, de cualquier forma me seguiré pasando por zona Nájera para tomarnos unas cervezas, jugar unos Pro Evolution guapos, tomar auténticos piscolabis destrozaestómagos, animar al Liverpool y headbangear con Viking Metal hasta que nos reviente la cabeza. Qué decir de Northern Warriors, llevamos más de 2 años... y los que nos quedan! Espero que en 2010 apruebes 3º y puedas solucionar tu futuro pronto y de la manera más positiva posible.
- Mi familia, coño, porque es lo que más quiero en el mundo, le pese a quién le pese. Siempre están ahí, me dan su cariño y su apoyo, para lo bueno y para lo malo, no puede haber gente que me quiera mas. Y como no soy uno más de esos adolescentes desagradecidos que siempre se olvidan de quién les mantiene, este post también va por ellos. Os quiero desde el fondo de mi alma.
- Chava, Raúl, Carlos. Por fin encontré con vosotros una gente habitual con la que salir de forma asidua, una gente en la que se puede confíar un mínimo exigido, gente sana, gente maja, gente sin complejos, gente sincera y gente a la que le gusta pasárselo bien sin hacer estupideces, gente sensata y simpática. Gracias, no se que haría sin vosotros, gañanes.
- Compañeros universitarios. Si tendría que ir uno por uno este post sería interminable, pero ya sabéis quiénes sois aquellos a los que os agradezco algo, Pablo, Ismael, Santiago, Raúl, Diego, Óscar... sois todos impresionantes, una gran fuente de humor del día a día sin la que mi vida rutinaria sería una auténtica mierda. Amigos frikormáticos, sois lo mejor de mi vida diaria después de mi familia, no cambiéis, sois MUY grandes!
- Carlos (Pozo, Talvi), mención especial para ti que eres el único que me suele comentar el blog además de Raúl, además de por eso gracias por abrirme a unos nuevos horizontes musicales que antes no quería descubrir, aunque ni por asomo pienses que abandonaré mi anterior cultura musical. Tu también estás ahí, en verde o en rojo, pero estás, y eso es de agradecer. ¿Te veré algún día por Logroño? Sabe Dios...
No olvidar a la gente con la que tengo más contacto por el Tuenti y por el MSN que en la vida real, que también me hecho unas buenas risas con vosotros! Y como no agradecer al que me haga ver la vida como realmente es, a la gente que es sincera (al menos conmigo) y a la gente que me aprecia.
Se encara 2010 con una gran fuerza de voluntad adquirida en los últimos tiempos, con un comienzo con exámenes a la vuelta de la esquina que, este año sí, pintan bastante bien.
Por ello, espero que todos tengáis en este 2010 la fuerza que requerís para cumplir todos vuestros nuevos y viejos objetivos, y por supuesto que tengáis un feliz 2010 en el que os pasen muchas cosas buenas y muy pocas malas, y que vuestros sueños se hagan realidad. Por pedir, que no quede...
30/11/09
¿Otra vez?
A veces nos paramos a hablar con una persona que, en un principio, nos transmite una buena y bonita sensación. Una persona sensata, con la que puedes hablar de todo aquello que puedas imaginar de forma amigable y sincera, e incluso a modo de reflexión.
La pregunta es: ¿cómo concibes a esa persona antes de hablar amigable y sinceramente con ella? ¿Qué te atrae de esa persona? Son, quizás, dos cosas que no lleguemos a entender. Subjetividad. A cada uno le gusta una cosa, o le llama la atencíon otra cosa de las personas que a los demás. En especial si es del sexo opuesto.
Pongamos por caso una persona del sexo opuesto que en un primer punto de vista intuyes que puede gustarte, pero evidentemente no tienes ni la más mínima intención de expresarlo sin conocer a esa persona primero. Digamos que "comienza la caza".
Comienza la caza, pero después te das cuenta de que dicha persona no sólamente es lo que tu habías intuido, si no que es... algo más. Una persona inteligente, amable, amigable, con la que puedes desarrollar un verdadero vínculo de amistad a base, simplemente, de hablar durante horas de cosas cotidianas que se pueden ver cualquier día en la calle o en cualquier hogar, de cosas con las que no estás de acuerdo, o sencillamente de distintos puntos de vista para cada cosa. Hablar durante horas, sin cesar, de todo tipo de cosas, acción que te hace sentir verdaderamente a gusto.
Pero volvamos al principio, ¿hemos dicho que hemos salido a "cazar", verdad? Pues en este momento estamos desarrollando un vínculo de amistad con nuestra "presa", cosa, a priori, incompatible.
Por ello yo hago una pregunta, ¿es posible que un hombre y una mujer desarrollen un auténtico y sincero vínculo de amistad? La respuesta es sencilla: Sí, pero con una condición. Y esa condición es sencilla: dicha persona del sexo opuesto no debe atraerte, en la forma mas "caliente" de la palabra. Si sólo piensas en esa persona de modo de "qué puede pasar" en vez de "qué está pasando ahora mismo", es imposible desarrollar un vínculo de amistad, puesto que no piensas en esa persona como alguien con quien compartir ciertas anécdotas, sencillamente quieres conquistarla.
Alguien dijo una vez que "un hombre nunca dice que no a una mujer, y si es fea, el alcohol lo difumina". Por supuesto, ese alguien no tenía razón. Las mujeres pueden ser tan viles como los hombres, o más. Y al igual que muchas veces los hombres despreciamos a otros hombres, por un determinado rasgo de su personalidad, algunos también creemos que a las mujeres se les puede aplicar el mismo criterio. Porque hay hombres y mujeres que merecen la pena en este mundo, y hombres y mujeres que dan asco. En este caso sí se puede generalizar.
Pero no debemos confundir "que merezcan la pena" con "que sean fácilmente manipulables". De hecho las personas fácilmente manipulables pertenecen al grupo de gente menos apreciado por mí. Una persona que merezca la pena tiene las ideas claras, y por tanto no es manipulable y decidirá lo que cree que es mejor para ella.
Y ahí está el tema. Una persona que merezca la pena, cuando conozca a otra del sexo opuesto, a poco observadora que sea, va a tener un punto de partida a la hora de "juzgar mentalmente" a dicha persona. Pero a veces es difícil eludir el contacto físico para centrarse en el psicológico y hacerlo compatible con "cazar" en vez de desarrollar un vínculo de amistad. Estaríamos haciendo lo contrario a lo que inicialmente pensábamos hacer, pero sin darnos cuenta y sintiéndonos a gusto con nosotros mismos, sin darnos cuenta de que estamos cometiendo un craso error: estamos difuminando nuestro verdadero fin.
Por eso yo me pregunto:
¿Merece la pena hablar amigablemente con una mujer que te gusta? ¿Merece la pena que ella te vea como su amigo pero tu siempre aspires a algo más, y con el tiempo te quedes sin margen de maniobra? Y sobre todo, ¿merece la pena destrozar una relación de amistad cultivada durante un cierto periodo de tiempo por una tonta declaración que, hecha en el momento que se hace finalmente, no tiene ni pies ni cabeza? Por experiencia, he de decir que me temo que no.
Pero...
¿Otra vez?
La pregunta es: ¿cómo concibes a esa persona antes de hablar amigable y sinceramente con ella? ¿Qué te atrae de esa persona? Son, quizás, dos cosas que no lleguemos a entender. Subjetividad. A cada uno le gusta una cosa, o le llama la atencíon otra cosa de las personas que a los demás. En especial si es del sexo opuesto.
Pongamos por caso una persona del sexo opuesto que en un primer punto de vista intuyes que puede gustarte, pero evidentemente no tienes ni la más mínima intención de expresarlo sin conocer a esa persona primero. Digamos que "comienza la caza".
Comienza la caza, pero después te das cuenta de que dicha persona no sólamente es lo que tu habías intuido, si no que es... algo más. Una persona inteligente, amable, amigable, con la que puedes desarrollar un verdadero vínculo de amistad a base, simplemente, de hablar durante horas de cosas cotidianas que se pueden ver cualquier día en la calle o en cualquier hogar, de cosas con las que no estás de acuerdo, o sencillamente de distintos puntos de vista para cada cosa. Hablar durante horas, sin cesar, de todo tipo de cosas, acción que te hace sentir verdaderamente a gusto.
Pero volvamos al principio, ¿hemos dicho que hemos salido a "cazar", verdad? Pues en este momento estamos desarrollando un vínculo de amistad con nuestra "presa", cosa, a priori, incompatible.
Por ello yo hago una pregunta, ¿es posible que un hombre y una mujer desarrollen un auténtico y sincero vínculo de amistad? La respuesta es sencilla: Sí, pero con una condición. Y esa condición es sencilla: dicha persona del sexo opuesto no debe atraerte, en la forma mas "caliente" de la palabra. Si sólo piensas en esa persona de modo de "qué puede pasar" en vez de "qué está pasando ahora mismo", es imposible desarrollar un vínculo de amistad, puesto que no piensas en esa persona como alguien con quien compartir ciertas anécdotas, sencillamente quieres conquistarla.
Alguien dijo una vez que "un hombre nunca dice que no a una mujer, y si es fea, el alcohol lo difumina". Por supuesto, ese alguien no tenía razón. Las mujeres pueden ser tan viles como los hombres, o más. Y al igual que muchas veces los hombres despreciamos a otros hombres, por un determinado rasgo de su personalidad, algunos también creemos que a las mujeres se les puede aplicar el mismo criterio. Porque hay hombres y mujeres que merecen la pena en este mundo, y hombres y mujeres que dan asco. En este caso sí se puede generalizar.
Pero no debemos confundir "que merezcan la pena" con "que sean fácilmente manipulables". De hecho las personas fácilmente manipulables pertenecen al grupo de gente menos apreciado por mí. Una persona que merezca la pena tiene las ideas claras, y por tanto no es manipulable y decidirá lo que cree que es mejor para ella.
Y ahí está el tema. Una persona que merezca la pena, cuando conozca a otra del sexo opuesto, a poco observadora que sea, va a tener un punto de partida a la hora de "juzgar mentalmente" a dicha persona. Pero a veces es difícil eludir el contacto físico para centrarse en el psicológico y hacerlo compatible con "cazar" en vez de desarrollar un vínculo de amistad. Estaríamos haciendo lo contrario a lo que inicialmente pensábamos hacer, pero sin darnos cuenta y sintiéndonos a gusto con nosotros mismos, sin darnos cuenta de que estamos cometiendo un craso error: estamos difuminando nuestro verdadero fin.
Por eso yo me pregunto:
¿Merece la pena hablar amigablemente con una mujer que te gusta? ¿Merece la pena que ella te vea como su amigo pero tu siempre aspires a algo más, y con el tiempo te quedes sin margen de maniobra? Y sobre todo, ¿merece la pena destrozar una relación de amistad cultivada durante un cierto periodo de tiempo por una tonta declaración que, hecha en el momento que se hace finalmente, no tiene ni pies ni cabeza? Por experiencia, he de decir que me temo que no.
Pero...
¿Otra vez?
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